En el país mueren cada año 400 personas a causa de asma. Si bien la mortalidad por esta afección disminuyó en los últimos 30 años, aún se siguen produciendo muertes evitables, según el Ministerio de Salud de la Nación.
El asma es una enfermedad inflamatoria crónica de las vías respiratorias (bronquios) caracterizada por ataques recurrentes de tos, sensación de falta de aire y sibilancias (silbidos en el pecho), que varían en severidad y frecuencia.
En muchos casos no se diagnostica correctamente y por lo tanto el paciente no recibe el tratamiento adecuado ni se indican medidas preventivas. Por ello, hasta el viernes, los mendocinos tendrán la posibilidad de realizarse de forma rápida y gratuita el diagnóstico de asma en la Plaza Independencia, de Ciudad, de 9 a 12.30.
Esta es una iniciativa de la Fundación De Todo Corazón, Fundación Scherbovsky y el Servicio de Neumonología de la Fuesmen, que este miércoles tuvo una gran convocatoria. En ese espacio verde se montó una carpa de salud y el público que se acercó recibió información y se realizó una espirometría. También se realizaron diagnósticos gratuitos de EPOC.
En el lugar, trabajaron 16 personas: dos médicos, dos técnicos profesionales y 10 técnicos entrenados para la campaña, entre otros.
Liliana Jorge es ama de casa y hace 32 años que padece de asma. La mujer aseguró que es complejo vivir con esta enfermedad: “Como no tengo obra social me hago ver en el Hospital Lagomaggiore y aproveché esta oportunidad para venir a realizarme un control. Además, la carpa está en un punto céntrico y es una buena ocasión para que otros profesionales te den una valoración”.

Por su lado, Alejandra Domínguez (26 años) comentó que fue al médico porque tiene falta de aire recurrente pero le indicó que es alergia: “Cuando explican los síntomas del asma, coinciden con lo que yo siento y decidí acercarme para hacerme la espirometría. Espero que el diagnóstico sea el mismo que el que me dio mi doctor”, dijo la joven.
En este sentido, el neumonólogo Pablo Sáez Scherbovsky explicó que “gran parte del problema del asma es que durante muchos años se lo ha minimizado y en lugar de dar un diagnóstico correcto a los pacientes se les han dicho que es una bronquitis asmatiforme, que es un broncoespasmo o una alergia respiratoria. Y cuando no se le dice al paciente que tiene asma, no se le indica un tratamiento y, por ello, no tiene buena calidad de vida. La persona, indudablemente, en algún momento comienza a pensar que lo suyo es asma y decide hacerse la espirometría”.
Con respecto al clima de Mendoza y cómo puede afectar a aquellos que padecen este mal, el especialista señaló: “No es el lugar más favorable para el asmático si hablamos del clima típico de la provincia o lo que era el clima típico: seco, con polvo y polen en el ambiente sumado al viento Zonda aunque en los últimos tres años se ha vuelto más húmedo y templado. Sin embargo, los hongos de las paredes y rincones se inhalan y generan algunas alergias y algunas otras enfermedades en particular. Pero el clima es un factor predisponente. Si uno tiene muy bajas temperaturas también afecta ya que producen infecciones“.
Según el experto, en el invierno las infecciones virales descompaginan el asma ya que “generan crisis, secreción, mucosidad pegajosa y al asmático le cuesta mucho salir de este problema, está como un mes para recuperarse de este cuadro. Pero suele suceder sobre todo en personas que no están bien tratadas. Hoy la medicación en muy sencilla y si se tiene un tratamiento correcto no hay cuadros tan notorios”, añadió.
Sáez Scherbovsky aconsejó que si una persona tiene falta de aire, silbido en el pecho, despertares nocturnos, se agita cuando hace actividad física debe consultar de forma urgente al médico.
Y aclaró que el asma no es una enfermedad discapacitante, “se puede tratar y el tratamiento no tiene efectos secundarios. Una persona correctamente trata puede llevar una actividad normal”.
