El presidente Alberto Fernández se encuentra reunido con los gobernadores de todo el país, en donde se les está explicando un plan para la renegociación de la deuda con el Fondo Monetario Internacional. En este marco, se anticipó cuál será la propuesta a los bonistas para reestructurar la deuda: una quita del 62% y tres años de gracia para poder crecer.
El ministro de Economía, Martín Guzmán, explicó la negociación con los acreedores y señaló que “hay consenso en que hoy la Argentina no puede pagar nada”. De la misma manera, destacó que “no hay un acuerdo con los bonistas sobre qué es sostenible para la Argentina”.
En cuanto a la propuesta de Argentina a los acreedores, Guzmán explicó: “Proponemos cambiar la estructura de bonos por otra que implique un período de gracia de tres años. El país no pagaría nada entre 2020 y 2022. Empezaría a pagar en 2023″.
Y agregó: “Empezará con una tasa de interés de 0,5% e irían creciendo hasta niveles sostenibles“.
Guzmán también recalcó que “habrá una quita de 5,4% del stock de deuda y de pagos de interés de U$S37.000 millones, es decir una quita de 62%“.
Por otra parte, Guzmán aseguró que la Argentina tiene “una situación de deuda que no podemos enfrentar con el Fondo Monetario Internacional” y que trabajan en “un nuevo programa que implique no hacer ningún desembolso de capital adeudado en los próximos tres años”.
“Esta oferta tiene una fecha de cierre, veinte días” luego de su presentación prevista para mañana, agregó el ministro. “Creemos que es un tiempo suficiente”, cerró.
Fernández: “Nos propusimos ser serios con la deuda”
Tras la presentación de la propuesta a los gobernadores, Fernández destacó que “una deuda sostenible es una que no postergue las necesidades de la Argentina”.
Tras encabezar esta tarde una reunión en la residencia de Olivos junto con gobernadores para anunciar la propuesta para honrar la deuda externa, el jefe de Estado reafirmó que Argentina “no aprovechó esa coyuntura mundial para dilatar la solución al problema” de su endeudamiento.

En ese sentido, el Presidente reafirmó que una “deuda sostenible es una que no postergue a la Argentina” y las necesidades que el país “tenía en diciembre y que se han incrementado a partir de la debacle por la pandemia” de coronavirus.
“Cuando asumimos, nos pusimos un sendero. Queríamos que el FMI viniera y auditara la deuda argentina para que compruebe que era insostenible y analizará cómo debía reestructurarse el pago de los bonos con los acreedores privados”, remarcó.
“Nos comprometimos a pagar y es lo que estamos haciendo. Este es un camino que iniciamos todos unidos”, subrayó.
Entre los asistentes, hay dos mendocinos: el gobernador Rodolfo Suarez -que aparece con barbijo- y la senadora nacional Anabel Fernández Sagasti.
También estaba presente Cristina Fernández de Kirchner, a un lado del presidente, el jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, del otro; Sergio Massa, presidente de la Cámara de Diputados y los mandatarios provinciales.
