Un subcomisario y una oficial de la policía de Córdoba fueron detenidos en la investigación por la muerte de Valentino Blas Correas (17), el joven que murió baleado el 6 de agosto tras ser atacado por agentes de la fuerza de seguridad cuando circulaba en un automóvil con amigos en la capital provincial, por lo que ya son 11 los efectivos imputados en el caso, informaron fuentes judiciales.
Se trata del subcomisario Sergio Alejandro González y de la oficial ayudante Yamila Florencia Martínez, quienes fueron detenidos por el fiscal de Córdoba José Mana acusados del delito de “omisión de los deberes de funcionario público y encubrimiento agravado”, y se sumaron a otros tres policías que permanecen detenidos por la muerte del joven.
Además, el fiscal dispuso las imputaciones de los comisarios inspectores Walter Soria y Jorge Galleguillo, el subcomisario Enzo Qurioga y el oficial Ezequiel Genot, supuesto autor del ‘delito de lesiones leves’.
Por el caso, ya estaban detenidos el cabo primero Lucas Gómez (35), quien es el presunto autor de los disparos que mataron a Valentín, el ayudante Javier Alarcón (31) y la oficial Wanda Micaela Esquivel (32).
También están imputados pero en libertad la oficial Yamila Florencia Martínez, acusada de “encubrimiento agravado”, y el subcomisario Sergio González, por “encubrimiento agravado y omisión a los deberes de funcionario público” porque era el responsable de los móviles que patrullaban cuando ocurrió el hecho.
El fiscal explicó este martes en declaraciones al canal Telefé Córdoba que “se procedió a desglosar las causas, hacer un cuerpo aparte para darle más celeridad”, respecto a la investigación que recae sobre el accionar del Sanatorio Aconcagua, donde se negaron a atender a la víctima.
Tres empleados de ese sanatorio fueron imputados días después del hecho por abandono de persona, acusados de no haber asistido a Correas cuando sus amigos lo trasladaron hasta ese centro asistencial luego de recibir el balazo en el omóplato que, según la investigación preliminar, minutos más tarde le produjo la muerte.
Mana aseguró que podría haber más imputaciones para personal de ese centro asistencial.
“La idea es investigar todo el entramado de esta causa, no voy a dejar nada. Todos los implicados van a responder a la justicia, tenemos ya muchos imputados. No descartamos que haya más”, dijo el representante del Ministerio Público.

Luego de conocerse las imputaciones recientes, el comisario general Gustavo Vélez, jefe de la Policía de Córdoba, publicó un comunicado en el que expresó su “compromiso definitivo e inclaudicable con la investigación del hecho hasta su total esclarecimiento, y la rigurosa aplicación de la ley, sin contemplaciones ni atenuantes, ante nada ni ante nadie, con el propósito de restaurar la confianza de la sociedad en su Policía y llevar sosiego a la familia de Valentino Blas”.
Además, Vélez sostuvo que la acción de ‘plantar un arma’ por la que se investiga a los efectivos es “aberrante, denigra a la Policía como institución democrática y fundamentalmente lesiona la honra y la dignidad de miles de policías que cumplen cotidianamente con su deber de servir a la comunidad, honrando el uniforme de nuestra Institución”.
“Este difícil momento me impone el deber funcional y moral de dedicar cada día de mi gestión, no sólo al esclarecimiento de este conmovedor hecho, sino a esclarecer y desterrar para siempre acciones de esta naturaleza, que no por aisladas dejan de ser gravísimas e intolerables para el Estado de Derecho”, agregó el jefe policial, a la vez que reiteró su “pesar más profundo por el dolor causado a las familias involucradas”.
El homicidio de Correas ocurrió en la madrugada del pasado jueves 6 de agosto cuando, junto a cuatro amigos y compañeros de colegio, circulaban en un automóvil luego de reunirse en un bar.
Según el sumario policial, evadieron un control policial en la zona sur de la ciudad de Córdoba.
Los policías dispararon varios tiros, de los cuales cuatro impactaron contra el automóvil, uno de ellos ingresó por la luneta y se incrustó en el omóplato de Valentino, quien iba en la parte de atrás del vehículo y murió a causa de la herida.
