El crecimiento de casos en San Rafael en muy poco tiempo ha provocado una tensión política entre el municipio conducido por el peronista Emir Félix y el Gobierno provincial a cargo de Rodolfo Suarez. La grieta no sólo se instaló en la forma de contener los casos, sino también en las suspicacias políticas que se abrieron de uno y otro lado por los partes informativos sobre la cantidad de contagios diarios y hasta por la compra de los tests rápidos en el departamento sureño. 

Desde el inicio de la pandemia, Félix procuró aislar a San Rafal del resto de la provincia a modo de evitar el ingreso del virus a su territorio. Mientras la Provincia se aprestaba para ir paulatinamente habilitando actividades como el turismo interno, por el contrario, el intendente sureño se cerraba a esa posibilidad. Eso le permitió contar al menos sólo con dos dos casos de coronavirus, uno de ellos el de un hombre del distrito de Jaime Prats que, por su ubicación, fue atendido en el hospital de Generarl Alvear. Ese paciente falleció -su nexo estuvo en duda- y fue el último caso que se conoció. 

En el interín, Félix pidió a Suarez no habilitar el turismo interno y hasta solicitó al gobernador Suarez que no traslade a los policías de San Rafael que cumplan funciones en otras regiones para restringir la circulación. 

Aquellas medidas no cayeron bien, pero Suarez las aceptó y validó por decreto. La decisión, no obstante, fue cuestionada por la oposición radical en San Rafael, ya que consideraron que el aislamiento perjudicaba a los empresarios del departamento en una economía ahogada por la pandemia, mientras el resto de las regiones se flexibilizaba. 

La estrategia de Félix funcionó estos meses hasta que todo cambió hace dos semanas atrás.

Las suspicacias

San Rafael ya superó los 100 casos activos de coronavirus en una semana. El municipio le achaca el contagio masivo a un pastor evangélico que atendió de manera clandestina en casas de vecinos y hasta señalaron que estuvo en varias fiestas. 

“Estamos bien, no han sido muchos casos”, resaltó Félix a El Sol. Si bien reconoce que hubo 41 positivos en un sólo día, luego recuerda que la población de su departamento llega a los 250 mil habitantes. Con esta nueva realidad epidemiológica, Félix explicó que “estamos tratando de cortar los nexos, los estamos viendo uno por uno. Estamos haciendo hisopados y se lo llevamos al hoispital público para que los resuelva“.

En rigor, estas medidas para blindar San Rafael no distan mucho de las que eventualmente han tomado otros intendentes justicialistas. A diferencia de sus pares radicales, que han actuado en consonancia con Suarez, los jefes comunales del PJ han decidido tomar medidas más fuertes de aislamiento social, mientras la provincia iba hacia la apertura con protocolos.

Lo hizo Martín Aveiro en Tunuyán, Flor Destéfanis en Santa Rosa y ahora Fernando Ubieta en La Paz, sin olvidarnos de Roberto Righi, cuyo pedido causó incluso sonrisas en una conferencia de prensa por parte de los ministros de Suarez. Pero con todo, ahora Félix es el que tiene la realidad epidemiológica más compleja de todos estos.

A partir de esto, el Gobierno provincial comenzó a emitir un parte sobre la situación en la región sur, diferenciado del informe global donde da cuenta de los contagios, fallecimientos, muestras analizadas y con resultado negativo y hasta las altas del día. Ese parte del Sur también está contemplado en el registro provincial, pero se suele dar posteriormente. 

Esto generó suspicacias políticas en la comuna sanrafaelina, que ven con cierta intencionalidad política el comunicado. Y la intriga es alimentada en parte porque el Gobierno no da cuenta a su vez de los partes de las otras regiones o clarifica los mismos dato en el parte global.  

Es realmente extraño“, consideró Félix ante la diferenciación. Pero al ser consultado por El Sol, asegura que “no voy a especular con políticas partidarias”. 

Desde el Gobierno, sin embargo, justifican el parte desagregado porque el laboratorio de San Rafal, con base en el Schestakow, “todavía no tiene la gimnasia” de los otros centros que realizan los estudios. “Es una cuestión técnica“, señalaron para quitar cualquier tipo de suspicacia política, porque hasta el momento San Rafael no venía teniendo casos -salvo los dos primeros- a diferencia de otros departamentos.

De la misma manera, explicaron que no todos los informes diarios que salen de los distintos laboratorios del sistema de salud -ya sea en hospitales publicos como privados- se tienen a la misma hora. Y recordaron que en otros hospitales, como el de Malargüe o el Scaravelli, los partes salían antes para los medios locales. 

Por lo pronto, Félix les achaca las críticas a los legisladores de la oposición. “Hay como una obsesión por ver lo que estamos haciendo. Está bien que se informe, no se ha hecho lo mismo con otros departamentos, pero no tengo problemas“, recalcó. “Estamos en una etapa distinta que el Gran Mendoza, que está en etapa de mitigación y nosotros en la de busqueda para aplanar la curva”, graficó.  

Apartados del diálogo

Sin embargo, en Casa de Gobierno reconocen que hay una tensión politica y una falta de diálogo entre Félix y Suarez. A su vez, desde San Rafael admitieron que “la relación no es mala porque tenemos responsabilidad en lo institucional, pero hay medidas en las que no hay apoyo ni acuerdo“, según un dirigente cercano a Félix. 

El propio intendente reconoce que hace mucho que no habla con Suarez, aunque sí han intercambiado mensajes por WhatsApp. Pero de la misma manera, admite que “me ha respetado todas las decisiones que he tomado con el departamento“. 

Entre las últimas medidas, los anuncios que hizo precisamente Félix este jueves para restringir por 14 días la circulación en el departamento y la adquisición de 400 test rápidos para implementar con los vecinos.

“La necesidad nuestra es hacer un estudio epidemiológico de la población sobre algunos puntos estratégicos de la ciudadanía para saber cómo se ha estado moviendo la enfermedad, lo que nos da una información parcial de casos activos o personas asintomáticas, no es un testeo masivo de todo San Rafael. Se están haciendo determinaciones de inmunoglobulina C y M, la primera habla de una enfermedad que ya se cursó, o sea, tiene anticuerpos, mientras que la segunda establece que el virus está activo en el organismo”, explicó Isidro Cuello, director de Salud del municipio a Diario San Rafael.

Son los mismos que compró la provincia“, aclaró Félix. A estos 400 de origen alemán, llegarán luego otros 400. El municipio sólo puede hacer 60 análisis por día. 

De hecho, esta grieta sanitaria ya venía instalándose cuando distintos referentes del PJ forzaban una declaración del Gobierno sobre la circulación comunitaria -que, a la postre, sería reconocido después-. “Llevamos varios días con casos sin nexo establecido, por lo que Mendoza debe contar con testeos masivos para un diagnóstico más certero de lo que sucede”, había manifestado Félix el 3 de julio.