Con la agudeza de la crisis, hay muchos oficios marginales que han vuelto, entre ellos, el de los cuidacoches.
Mientras que los que fueron a la Fiesta de la Vendimia se espantaron por los mil pesos que les cobraban para no dañarles el auto, en otros lugares de recreación nocturna hay otros valores. Basta señalar que, en Chacras de Coria, los fines de semana, donde muchos suelen ir a cenar, se cobra por vehículo 300 pesos. Nadie controla.
