Chile permitirá la entrada de turistas de cualquier nacionalidad a partir del 23 de noviembre, sin necesidad de cumplir cuarentena pero con la obligación de presentar un PCR negativo.
Los turistas extranjeros solo podrán ingresar por el momento por el aeropuerto Arturo Merino Benítez de Santiago, aunque con el paso del tiempo se irán abriendo otras terminales aéreas y portuarias por todo el país, según publicó el Diario Oficial.

“Hablé con cancillería y hasta el momento no han trasendido detalles de la reapertura de fronteras terrestres”, aseguró a El Sol el gobernador de Los Andes, Sergio Salazar.
De acuerdo con trascendidos, se supo que en diciembre se habilitarían los pasos fronterizos terrestres. El ingreso será para turistas extranjeros aunque estará restringido según el nivel epidemiológico del lugar.
Antes de embarcarse a Chile, los visitantes deberán completar una declaración jurada que detalle su origen y destino, así como su condición de salud y la eventual presencia de síntomas atribuibles al COVID 19. Además tendrán que presentar además un examen PCR con resultado negativo, cuya antigüedad sea menor a 72 horas “en un laboratorio reconocido por la autoridad sanitaria local”.
La crisis del turismo
El cierre de fronteras decretado el pasado 17 de marzo, durante el que solo podían ingresar nacionales y extranjeros residentes, ha afectado con fuerza a la industria del turismo, que ya perdió la temporada de esquí y ahora espera remontar las millonarios pérdidas con el inicio del verano austral.
De acuerdo a la Federación de Empresas de Turismo de Chile (Fedetur), en 2019 llegaron cerca de 4,5 millones de visitantes extranjeros y durante la pandemia se perdieron la mitad de los empleos de la industria, lo que equivale 300.000 trabajadores.
Ver también: Chile seleccionará a los turistas que podrán ingresar al país
La pandemia lleva meses retrocediendo en Santiago, que fue el principal foco del país, aunque preocupan algunas regiones del sur, como Los Ríos, La Araucanía, Aysén y Magallanes, que es la puerta chilena a la Antártida y sigue presentando la tasa de incidencia por 100.000 habitantes más alta a nivel país.
Chile, que se encuentra con toque de queda nocturno y bajo estado de excepción por catástrofe hasta mediados de diciembre, está entre los 20 países con más infectados del mundo, según la estadounidense Universidad Johns Hopkins.
