Horas cruciales atraviesa la investigación por el crimen de Diego Nicolás Alonso López (44), ultimado a golpes el martes en su casa de la Cuarta Sección Este de Ciudad. La única sospechosa, Paula Giselle León (27), aseguró que se defendió de una violación e hizo tambalear la hipótesis de una pelea de pareja.
Incluso, desde el entorno de la joven aseguraron que sólo le alquilaba una habitación a la víctima y que no era su novia. Aunque esto se contradice con algunas testimoniales recogidas en la escena tras el hecho de sangre ocurrido este martes durante la mañana
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Con ese panorama, fiscal de Homicidios Carlos Torres espera tener la mayor cantidad de prueba reunida antes de definir una imputación contra la joven. El tiempo todavía juega a su favor, ya que el jueves al mediodía tiene que definir la calificación del caso.
Con respecto a la versión de la sospechosa, se constató que tiene un corte en el brazo. Esta lesión fue producida por Alonso López con una botella cortada cuando quiso abusarla sexualmente, de acuerdo con su declaración.

Además, la detenida corroboró que le partió un palo de escoba en la cabeza al hombre de 44 años, elemento que fue secuestrado en la escena. Se cree que esa fue la lesión que le provocó la muerte.
La situación que va en contra del relato de León, es el desplazamiento policial que hubo horas antes al domicilio, alrededor de las 6 del martes.
En esa ocasión, la víctima del asesinato les aseguró a los efectivos que había sido atacado por su novia, pero que prefería no radicar una denuncia.
Asimismo, vecinos dieron cuenta de las peleas que protagonizaba constantemente la pareja. También señalaron que el hombre sufría de esquizofrenia y que la chica tiene problemas de adicciones, por lo que mantenían una relación difícil.
Incluso, los lugareños le revelaron a los pesquisas que trabajaron en el lugar que la noche previa al crimen se escucharon gritos y que León salió corriendo hacia la calle.
El hecho
Eran cerca de las 11 cuando la madre de Alonso López, de 68 años, llegó hasta la casa de su hijo, en calle Gobernador González 671.
La mujer se extrañó al observar que la puerta se encontraba entreabierta. Pero mayor sorpresa se llevó al ingresar y observar que habían manchas de sangre y pelos en el piso, sumado a que la vivienda estaba completamente desordenada.
Acto seguido, se dirigió a la habitación y halló a su hijo tendido sobre la cama, aparentemente sin signos vitales.
Ante eso, junto a su hija dio aviso a la línea de emergencias 911, por lo que hasta el lugar se desplazaron uniformados y personal del Servicio de Emergencias Coordinado (SEC), que constataron el deceso del hombre.

A partir de eso, tomó intervención el fiscal Torres y los detectives de Homicidios, quienes iniciaron las tareas pos crimen en la escena.
Tras conocer a través del Centro Estratégico de Operaciones (CEO) sobre el episodio ocurrido horas antes en ese domicilio, se procuró identificar a la joven que residía junto al fallecido.
Pasado el mediodía, lograron ubicarla en una vivienda de calle Confraternidad Ferroviaria al 500, a un par de cuadras del lugar del hecho.
