Jorge Caballero y Ezequiel Quitin Navarro se encuentran tras las rejas después de haber sido señalados como los autores del crimen de su vecino, Jorge Abel Airis, ocurrido la madrugada del domingo en Rodeo de la Cruz, Guaymallén.

La investigación sostiene que los sospechosos le robaron la batería del auto a la víctima y la ultimaron cuando les reclamó que se la devolvieran. Al parecer, no era la primera vez que la víctima era blanco del accionar delictivo de los sujetos, que fueron escrachados en las redes sociales por allegados del hombre asesinado.

Ver también: Cómo el fue el crimen por el robo de una batería en Guaymallén

En las últimas horas, el fiscal de Homicidios Gustavo Pirrello imputó a los dos presuntos matadores, que son cuñados entre sí, por los delitos de homicidio simple y robo simple. Esta última calificación corresponde a que la batería denunciada como robada fue hallada en el domicilio donde residen Caballero y Navarro.

Se espera que los sospechosos pasen a un penal provincial y que en los próximos días sean sometidos a una rueda de personas, en la que un testigo presencial del hecho de sangre constate si realmente se trata de los sujetos que le quitaron la vida a Airis.

Condena social

El homicidio de Airis provocó una profunda indignación entre sus familiares y conocidos, quienes se hicieron eco de los sucedido en sus perfiles de Facebook. Incluso, se encargaron de publicar las fotografías de los dos individuos que fueron detenidos, acompañados por la palabra “Asesinos”.

Según los allegados de la víctima, los sospechosos ya le habían robado varias veces otros elementos, por lo que dieron a entender que el hombre los enfrentó porque estaba cansado de tener que soportar esas situaciones.

En los posteos agregaron que Caballero y Navarro habían protagonizado diversos conflictos en la zona, donde han sido señalados por diferentes hechos de inseguridad. Por esa razón, hace tiempo tenían al maltraer a los vecinos.

Asimismo, en la red social elevaron el pedido de justicia por Airis. A la víctima la describieron como un hombre trabajador, quien se esforzaba para mantener a su familia, compuesta por su esposa y sus cinco hijos.

El hecho

El asesinato tuvo lugar pasadas las 3 del domingo, cuando Airis estaba en su casa de calle Talcahuano al 7800 y su esposa le advirtió que le habían robado la batería de su auto. Al parecer, la mujer había intentado utilizar el rodado y constató el faltante.

Vecinos le comentaron que habían visto a dos sujetos que residen en el mismo complejo de departamentos rondando el auto: se trataba de Caballero y Navarro, refirieron fuentes del caso.

Esa situación, sumada a otros hechos similares que había sufrido, provocaron la ira de Airis, que fue hasta el domicilio de los señalados ladrones para enfrentarlos. Allí se produjo una fuerte discusión, en la que los sospechosos le negaron rotundamente su responsabilidad en el robo.

La reconstrucción agrega que, en medio del altercado, uno de los acusados sacó un arma blanca y le propinó un puntazo a Airis en el cuello. Una vez que lo redujeron, continuaron golpeándolo a puñetazos y hasta con objetos contundentes, que posteriormente fueron secuestrados con sangre, igual que un cuchillo.

Al quedar la víctima en grave estado, familiares fueron a auxiliarla y la llevaron en un auto particular al Hospital Central. No obstante, falleció en el camino.

En paralelo, parientes de Airis consiguieron atrapar a los dos sospechosos y los retuvieron hasta que llegaron los primeros policías a la escena, quienes efectivizaron su aprehensión.