Los diez rugbiers detenidos por el crimen de Fernando Báez Sosa en Villa Gesell pidieron declarar ante la fiscal de Verónica Zamboni. La información fue confirmada por el abogado de los imputados, Hugo Tomei.
El letrado tiene algunos cuestionamientos por la investigación y las declaraciones de algunos testigos que, a su entender, se contradijeron.
Se espera que los diez jóvenes aclaren qué rol tuvo cada uno en la golpiza mortal a Báez Sosa. Este jueves, Tomei había adelantado la declaración de los detenidos y que no lo hicieron antes porque “la defensa está obligada a esperar que la fiscalía junte toda la evidencia en la que sustenta su acusación”.
“Una vez que esto ocurra, los diez imputados van a declarar a la mayor brevedad posible. No hay contraposición de intereses entre ellos, por lo que cada uno va a contar lo que vivió desde su lugar”, indicaba el abogado.
El crimen de Báez Sosa ocurrió la madrugada del sábado 18 de enero frente al boliche Le Brique, ubicado sobre la avenida 3 y el Paseo 102, en pleno centro de Villa Gesell, donde la víctima fue atacada a golpes de puño y patadas en plena vía pública.
Ese mismo día, los diez rugbiers fueron detenidos en una casa que alquilaban a pocas cuadras de la escena del crimen, mientras que otro joven, llamado Pablo Ventura, fue aprehendido unas horas después en su casa de Zárate tras ser involucrados por el grupo que perpetró el ataque pese a que él no había estado en Villa Gesell.
Por su parte el abogado que representa a la familia de Báez Sosa (19), Fernando Burlando, opinó que los rugbiers acusados deben continuar detenidos mientras dure la instrucción de la causa, ya que se trata de “gente” que “con tobillera (electrónica) o sin tobillera puede seguir pateando cabezas” y eso “sería un riesgo realmente para la sociedad”.
