La  incertidumbre cambiaria está “sacudiendo” al sector inmobiliario. El incremento en la venta de inmuebles ronda el 35%, pero para los especialistas el fenómeno refleja una migración del alquiler a la venta de propiedades.

“Hoy  el mercado cuenta con un número significativo de casas a la venta y no hay oferta de alquileres, lo que genera un serio inconveniente si se tiene en cuenta que la demanda, para este tipo de operaciones no deja de crecer”, dijo Estanislao Puelles Milan, titular del  Colegio de Corredores Públicos de Mendoza.

Las propiedades se cotizan a precio blue 

Desde que el Banco Central impuso el súper cepo, que limita la compra a 200 dólares mensuales, muchos ahorristas apostaron por el ladrillo.

A diferencia de otras épocas, en las que existía un dólar “celeste” y un dólar “ladrillo” hoy todo se limita al blue.

“Los propietarios están bajando el precio de sus casas, cotizadas en su mayoría en dólar, pero toman como referencia el dólar blue, es decir, el que vendía su vivienda a 50.000 dólares hoy pide 40.000 dólares”, manifestó Puelles Milan.

El empresario manifestó que el fenómeno está en auge y las operaciones no dejan de concretarse. “No sólo se están comprando propiedades sino que los que tienen ahorrado dólares, también  están apostando por la adquisición de terrenos y la cosiguiente construcción”.

Los datos aportados por el titular del Colegio de Corredores Públicos de Mendoza se condicen con los que figuran en el Registro de la Propiedad de Mendoza, donde se refleja un incremento de operaciones.

Según manifestó la titular de la Dirección de Registros Públicos y Archivos Judicial, Paula Alfonso, de enero a septiembre, y teniendo en cuenta el contexto de pandemia, ingresaron 13.465  escrituras.  Si bien el dato es alentador, la caída interanual rondó el 25.26% ya que en el 2019 hubo 18.015 inscripciones.

“Es meritorio destacar que la caída no ha sido tan estrepitosa si se tiene en cuenta que en abril, en plena cuarentena obligatoria, no hubo registros”, dijo Alfonso y agregó: “Enero fue el mes que más registros hubo 2.507; seguido por septiembre que tuvo 2.297 inscripciones”.

Frente a los números aportados por el Registro, Puelles Milan advirtió que “existe un desfasaje, producto de la burocracia, entre los números del Registro y los del Colegio”.

“En los últimos meses se han concretado varias ventas, muchas en pozo, es decir, sin existencia aún de su escrituración, de modo que recién a principios del próximo año veremos reflejada la reactivación en la venta de inmuebles. No dudamos de los números del Registro, sí creemos que vienen un tanto atrasados respecto a la realidad que se observa en el mercado, pero están condicionados por factores externos”, sentenció el corredor inmobiliario.

Qué pasa con los alquileres

El  crecimiento de la venta de inmuebles hizo que se produjera  una caída en la oferta de alquileres que rondaría el 50%.

“Hoy en Mendoza hay más demanda que oferta de alquileres y eso es peligroso porque los precios no son controlables y perjudica notablemente al inquilino”, dijo Puelles Millán.

El empresario aseguró que, en otras épocas, la gente veía un departamento o casa, analizaba los precios y comparaba con otras viviendas de otras zonas, sin embargo, esa opción hoy no existe.

“La persona que viene a consultar por un alquiler escucha la propuesta y rápidamente accede y cierra la operación. No hay chances de comparar o evaluar precios porque no hay oferta”, agregó.

La realidad en los bancos

A diferencia de lo que ocurrió hace tres años, cuando el Gobierno Nacional lanzó el Procrear y la gente aprovechó la ocasión para solicitar préstamos hipotecarios en Unidad de Valor Adquisitiva (UVA), hoy los bancos no están siendo consultados para este tipo de operaciones.

Sergio Giménez, Secretario General de La Bancaria, expresó que “ni los públicos ni los privados refieren en sus registros solicitud de préstamos hipotecarios. La situación está frenada en las entidades, ni siquiera hay consultas”.

Asimismo, Giménez advirtió la existencia de nuevas disposiciones a la hora de otorgar préstamos hipotecarios, entre ellas aparecen que ya no se entregan a 30 años sino a 15 años y los garantes no pueden ser personas vinculadas al núcleo familiar.