En un duro discurso, donde no ahorró críticas hacia el Gobierno nacional pero también hacia la gestión de Mauricio Macri, Alfredo Cornejo anticipó el voto en contra de la ley de emergencia, a la que calificó como “un impuestazo” con el que “se insiste en castigar a la clase media”.

Cornejo tuvo sus minutos frente a la Cámara donde expuso la negativa a avalar el proyecto de Solidaridad Social. “No esperaraba que después del discurso del presidente se animara a un proyecto de este tipo”, aseguró, recordando las palabras de Alberto Fernández el día de la asunción en ese ámbito legislativo. 

El ex gobernador mendocino sostuvo que el rechazo a la ley ómnibus se basa en al menos tres cuestionamientos que hacen desde el radicalismo. 

“En lo concreto, es un aumento fuerte de impuestos contra el sector productivo argentino y contra la clase media. La clase media que lamentablemente en nuestro gobiernos sufrió un ajuste y ahora insisten con castigarla”, sostuvo, recordando de la misma manera que la política económica del macrismo impactó en ese sector social. 

Además se refirió a uno de los aspectos más polémicos, la suspensión de la movilidad jubilatorio a cambio de un incremento por decreto, al arbitrio del presidente. “Un segundo punto es la baja del gasto público por vía del congelamiento de las jubilaciones. Le dan vueltas y vueltas pero es lisa y llanamente un congelamiento de los distintos regímenes jubilatorios”, remarcó. 

Y se dio más tiempo para criticar los llamados superpoderes que buscaría Fernández a través de esta ley para su primer año de gestión. “Es una extraordinaria delegación de facultades de este Congreso al Poder Ejecutivo”, puntualizó. Y enumeró que se trata de “once delegaciones de facultades, unas sin plazo, algunas con plazos cortos de 180 días, alguna de un año, otra de 5 años pero varias sin ni siquiera plazo de finalización”.

Entre las mismas, Cornejo señaló las facultades para negociar la deuda pública pero destacó que el Gobierno nacional no las necesita porque ya cuenta con instrumentos para hacerlo. “La corrección permite que puedan negociar en condiciones perjudiciales para la Argentina y no ser demandados penalmente. Vaya facultad que le estemos dando al nuevo ministro de Economía”, expresó.

Por último, el diputado nacional llevó adelante una frase que sirve como crítica a los extremos de ambos lados de la grieta. 

“Aca no hay ni tierra arrasada ni tampoco hemos dejado las bases para empezar a crecer. Ni lo uno ni lo otro”, concluyó y volvió a señalar que se votará en contra porque el proyecto viola la división de poderes y la Constitución nacional.