La Justicia de San Luis informó en las últimas horas del miércoles que la mendocina Florencia Magalí Morales, murió ahorcada en la celda donde estaba detenida por violar la cuarentena.

Así, toma fuerza la hipótesis de que la mujer, de 39 años, se habría suicidado tras protagonizar una escandalosa detención en la que rasguño a un policía.

El comunicado se emitió a modo de respuesta por los reclamos que realizaron los familiares de la mujer, quienes tenían sospechas sobre el accionar policial y descreían que se había quitado la vida.

Incluso, el texto publicado brindó detalles acerca del procedimiento, dando a conocer los nombres de los policías que intervinieron en la detención de Morales.

Asimismo, explicaron que el cuerpo fue examinado en el interior de la celda por un médico forense, en presencia del secretario de turno del Juzgado Multifuero de Santa Rosa de Conlara, donde ocurrió el hecho.

El informe detalla que el resultado de la autopsia arrojo que la la causa inmediata de la muerte fue por asfixia mecánica y el tiempo sin vida que llevaba al cadáver era inferior a las tres horas.

Por su parte, en la investigación surge que Morales habría utilizado el cordón de la capucha de un buzo, tipo canguro, que vestía.

Más allá de que la causa se encamina hacia la muerte por suicidio, los pesquisas aún no descartan ninguna hipótesis.

La mendocina había sido detenida el domingo cuando circulaba en bicicleta. Policías le ordenaron que se detenga, pero hizo caso omiso y se dirigió por si misma a la Comisaría 25ª.

Allí, le exhibió el documento a los uniformados para explicarles que tenía permiso para circular porque tenía terminación impar, pero el personal le dijo que no su número no correspondía a los habilitados y quedó aprehendida.