Tal vez uno de los mayores desafíos cuando experimentamos cambios, nuevos escenarios, pérdida de rutina y un gran bullicio sobre nuevas tendencias, es comprender que seguir adelante no implica tomar una decisión definitiva ni ser un gran visionario. Seguir adelante implica aprender a ser flexible a diario y para esto la astrología y los negocios nos dan dos grandes guías.
Bajo una mirada astrológica existen tres energías disponibles para moverse en el plano material: tomar acción, asegurar lo alcanzado y movilizar simultáneamente ambas fuerzas. Es decir para la astrología es posible avanzar y sostener al mismo tiempo. En términos de negocios podemos explicar algo similar cuando hablamos de planificación flexible. Uno de los puntos que más estresa al enfrentar el cambio es el temor a no ser exitoso. Dicen que planear es necesario para el éxito, otros dicen “la vida tiene sus propios planes”. Tal vez buscando un punto medio o una herramienta útil frente a todo escenario el ser humano ha aprendido a planear flexiblemente. La planificación flexible o interactiva no es en sí un desafío técnico, los pasos básicos son:
1. ANALIZAR ENTORNO, analizar el entorno significa observar dónde ocurren las cosas, el lugar físico, la época y todos los detalles que influyen en el comportamiento de las personas. Recordemos que todo lo que hacemos siempre involucra a personas en algún momento del proceso. Debemos preguntarnos ¿Quiénes están involucrados directamente? ¿Quiénes están involucrados indirectamente? ¿Cómo se relacionan?
2. DEFINIR EL ASUNTO, a veces nos saltamos este punto y es crucial para abordar un plan definir cuál es el centro o el eje de lo que necesitamos abordar. Puede ser un problema, una oportunidad o una dificultad. Esto es muy importante que lo escribas, si lo dejas sólo en palabras es probable que nunca esté bien definido por lo tanto las soluciones o planes que desarrolles fracasen.
3. IMAGINAR SOLUCIONES, aquí es donde utilizamos nuestra creatividad primero y damos ideas o frases libres que respondan estas preguntas: ¿Qué? ¿Quién? ¿Cuándo? ¿Dónde? A esta etapa debes dedicarle tiempo de juego dejar que fluya y una vez que te sientas listo y liviano puedes estructurar de forma lineal en pasos y profundizar en los detalles.
4. PROBAR, para evaluar si funciona o no, debemos probar nuestro plan o solución en la vida real, “en la cancha”. No te quedes en la imaginación, arma un prototipo, algo tal vez perfecto pero que contenga la idea de lo que buscas. Hacelo real.
5. AJUSTAR, es difícil pero es clave recibir opiniones de los demás y ajustar nuestro producto con las mejoras que nos indican, sin perder la esencia de lo que originalmente creaste. Si es necesario un cambio muy profundo es señal que debes volver a iniciar el proceso desde el paso inicial.
6. PRUEBO NUEVAMENTE, este es el paso que debemos dar siempre, es como mejorar y avanzar.
La planificación flexible o interactiva no es en sí un desafío técnico ¿Cuál es el desafío real? Lo complejo al momento de planificar es el desafío adaptativo que implica para las personas involucradas en el cambio, somos seres emocionales y los cambios o los nuevos planes implican acostumbrarse a lo nuevo o dejar atrás una forma de funcionamiento, muchas veces un nuevo plan requiere cambiar la forma de ver la vida.
