Fueron horas de alta intensidad las que vivieron los detectives policiales y judiciales del Valle de Uco tras la denuncia por una violación en manada. La víctima fue una joven francesa de 28 años, quien reside desde hace un tiempo en ese sector de la provincia.

Tras recepcionarse la denuncia, la gravedad del hecho motivó una investigación vertiginosa que terminó con la detención de tres sospechosos en 72 horas.

Dos de los presuntos autores son hermanos, de los cuales uno es menor de 17 años. Todos son oriundos del loteo Danti, el único punto urbanizado en la localidad de El Algarrobo, la cual está mayormente comprendida por fincas y quintas de frutales. 

A poco más de un kilómetro y medio de ese lugar fue donde la víctima fue abusada. Era cerca del mediodía del martes cuando la chica iba caminando por un costado de la ruta provincial 99, más conocida como el Corredor Productivo.

En esa zona escasamente transitada, tres sujetos sorprendieron a la extranjera. La tomaron por la fuerza y la llevaron hacia un lugar donde estuvieron un poco más ocultos de algún lugareño que pudiese llegar a pasar por allí. 

Acto seguido, se turnearon para violarla. Tras finalizar, se fueron caminando y dejaron en el lugar a la víctima, quien por sus propios medios debió regresar hasta la finca donde reside junto a su novio.

Fue su pareja quien la acompañó hasta la dependencia policial más cercana para radicar la denuncia. Rápidamente se le dio conocimiento sobre la situación a las autoridades de la Unidad Fiscal de Valle de Uco, liderada por Javier Pascua.

Se dispuso que se le brindara la asistencia correspondiente a la víctima y luego fue derivada al Cuerpo Médico Forense (CMF), cuyos peritos pudieron constatar el abuso sexual. Las lesiones que presentaba la chica no sólo daban cuenta de la vejación, sino también de la violencia con la que habían actuado los autores, indicaron fuentes cercanas a la causa.

Tras eso, a la joven francesa se le ofreció la posibilidad de contar su versión de los hechos mediante una videollamada, teniendo en cuenta la emergencia sanitaria por el coronavirus. Pero junto a su novio decidieron trasladarse hasta una comisaría, donde una mujer policía la entrevistó.

Pese a estar en shock, la muchacha brindó los detalles que recordaba sobre el hecho. También aportó las características físicas y de vestimenta de los agresores sexuales.

Debido a la falta de testigos, por tratarse de una zona de poca circulación donde se produjo el abuso, se barajó la posibilidad de realizar un identikit. Pero a cambio de eso se armó un suerte de libro con habitantes de la zona que coincidieran con la descripción de los sujetos que dio la víctima.

Los pesquisas le fueron mostrando una por una las fotografías seleccionadas. La denunciante señaló con seguridad a un individuo, luego a otro y finalmente a un tercero.

Ya identificados, el jueves fue detenido en el Loteo Danti el menor de edad. Al día siguiente, se entregaron el hermano del adolescente y un amigo, casi al mismo tiempo de que un grupo de vecinos indignados se manifestaba frente a las casas de los sospechosos. 

En cuestión de horas, el fiscal Facundo Garnica, a cargo de la instrucción, los imputó por abuso sexual con acceso carnal agravado por el concurso premeditado de dos o más personas.  

La rápida acusación obedecía a la necesidad de someter a los sujetos a una rueda de personas. En la misma, la chica volvió a identificar a los presuntos autores, aunque con diferentes grados de certeza, explicaron las fuentes consultadas. 

Tras la medida, se ordenó que los dos mayores de edad pasaran a la cárcel, mientras que el menor fue puesto a disposición de la Dirección de Responsabilidad Penal Juvenil (DRPJ) –ex Cose–. 

Por su parte, en los próximos días puede haber novedades en la causa. Por un lado, se aguarda el resultado del análisis de las prendas que tenía la víctima, para conocer si en las mismas hay material genético para ser cotejado con el ADN de los sospechosos.

En tanto, también existe la posibilidad de que uno de los imputados declare en el expediente, según había asegurado un defensor a los pesquisas judiciales.