Lo más importante para evitar los resbalones es el uso de un calzado con buen agarre, que la suela no sea lisa, que tenga algún dibujo y esté fabricado con material antideslizante.
Hay que tener cuidado con los charcos que se ocultan en los desniveles ya que puedan generar lesiones al pisar mal.
Correr por lugares seguros en los que el suelo esté menos mojado y evitar pendientes pronunciadas.
Bajar la intensidad de la carrera es otro aspecto que debe tenerse en cuenta, así como estirar en lugares cerrados en los que el suelo no esté mojado.
Evitar el pavimento liso, como carriles de bici o zonas de pasos lomos de burro, ya que en estos los resbalones corriendo suelen ser más frecuentes.
La zancada, debe ser corta y con poco vuelo, asi el pie no desliza al apoyar en el piso.
