En el marco del programa ProHuerta, el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria Mendoza realiza talleres para fomentar el uso de cocinas solares como alternativa complementaria de la energía tradicional utilizada en la elaboración de alimentos.

Basado en la concepción de soberanía alimentaria, el objetivo del programa es brindar herramientas a poblaciones vulnerables, pequeños huerteros y productores de la economía familiar que viven en situaciones extremas como en la zona del secano de Lavalle. Para esto, es fundamental el aporte técnico del INTA.

Raúl Enrique Gómez, jefe de la Agencia de Extensión Rural Lavalle indicó que se han desarrollado diferentes modelos de hornos o cocinas solares. “Hay de tipo tacho, caja y parabólica que se pueden construir aprovechando materiales reciclables: maderas, metales y vidrios que con su uso ayudan a reducir los costos de fabricación”, dijo.

Aprovechando un recurso que abunda en las zonas rurales, el sol, estos artefactos están diseñados para acumular calor. Utilizan una superficie para concentrar la energía solar incidente y generar la temperatura necesaria para la cocción de los alimentos.

Los costos de fabricación pueden ser mínimos si se consiguen los materiales o ir desde los $3.000. Trabajan en un lapso de 45 minutos a 2 horas y media, depediendo de lo se quiera preparar, desde un pan, bizcochuelo hasta una presa de pollo y una carne. Eso sí, hay que acostumbrarse al sabor porque es diferente.

“Las cocinas de tacho funcionan por acumulación de calor. Utilizamos un tacho de 200 litros que se cortan longitudinalmente, se aisla y se le pone una tapa de doble vidrio. Ese proceso de acumulación es lo que genera la cocción de los alimentos”, detalló Gómez.

Mientras que las parabólicas pueden concentrar temperaturas que llegan a los 250 grados. “Permite cocinar a base de aceite que hierve a una temperatura más elevada que el agua. El agua hierve en Mendoza a 85 grados por la altura”, comentó.

Además de estos artefactos las capacitaciones del INTA incluyen termotanques solares para mejorar el nivel de vida de los pobladores y desecadores solares con el objetivo de incrementar la velocidad del secado y garantizar la calidad de los alimentos.

Paso a paso 

Cocina Solar – InTA 

Materiales para la construcción de un horno solar de caja (INTA Salta).

–  Dos cajas de cartón, hechas, compradas, rescatadas, casi cualquier tamaño servirá. En general las cocinas más grandes son más calientes. 

El factor limitante es la relación entre la cantidad de comida y el tamaño de la cocina. Se sugiere utilizar una caja interior que sea por lo menos de 38×38 cm. La caja exterior debe ser más grande por lo menos con una diferencia de 2,5 a 3 cm de espacio entre las dos cajas.

– Una Plancha de cartón para hacer la tapa, esta pieza debe ser aproximadamente 15 cm más grande, alrededor, que la caja grande.

– Un rollo de papel de aluminio.

– Un tarro de pintura negra mate sin plomo, o ceniza de madera limpia.

– Cola de carpintero o engrudo.

– Una plancha de vidrio del tamaño de la caja exterior o al menos 2 cm. más grande alrededor que la caja interior. 

Construcción

1. Poner la caja grande al revés, centrar la pequeña en su base y marcar el contorno de ésta en la grande.

2. Cortar a lo largo de la línea trazada, formando un hueco encima de la caja externa.

3. Decidir la profundidad que se desea (más o menos 2 cm menos alta que la caja externa) y cortar en las esquinas de la caja interior hasta el tamaño deseado.

4. Cortar los labios de la caja chica para que sean del mismo ancho que el marco que queda en la caja grande.

5. Para hacer la tapa: obtener una pieza plana de cartón que mida 15 cm más en ancho y largo que la caja exterior.

6. Pegar el papel de aluminio con cola a ambos lados de la caja pequeña, el interior de la caja grande, la tapa y a uno de los lados de los cartones de aislamiento (si los usa).

7. Añadir agua a la cola de carpintero en partes iguales (una de cola y una de agua), mezclar bien y esparcir finamente con un pincel en el papel de aluminio para pegar como un empapelado. (No importa si quedan burbujas de aire o arrugas).

8. Pegar pedazos de cartón hasta formar 6 cubitos de 2 o 3 cm de alto, para sostener la caja interior. Pegar los cubitos a la base de la caja exterior o en la parte inferior de la caja interior. 

9. Colocar el aislamiento entre ambas cajas; el material de aislamiento debe estar siempre seco, no debe derretirse ni producir vapores a temperaturas elevadas. Se recomienda los siguientes materiales: plumas, lana, cartones del tamaño de las paredes de la caja exterior cubiertos con papel de aluminio, bolitas de papel de diario arrugado del tamaño de un pequeño limón, fibras secas de plantas, cáscara de arroz, paja, hojas secas del
banano.

10. Sellar el espacio entre las cajas, con las lengüetas de la caja interior pegadas sobre la caja exterior. Tapar todo hoyo o agujero en las cajas, con pedazos de cartón.

11. Poner la bandeja negra en la caja interior.

12. Hacer la tapa: poner la pieza de cartón plana sobre la caja con el lado metalizado hacia abajo y centrarla. Doblar los rebordes sobre la caja para que quede bien ajustada. Cortar y doblar los labios de las esquinas y pegarlas.

13. Hacer la ventana y el reflector: Dibujar un rectángulo en el interior de la tapa, que sea del tamaño de la caja interior pero un poquito más pequeño que el vidrio que piensa ponerle. Cortar sólo tres lados, uno largo y dos
cortos y deje el largo para doblarlo y usarlo como reflector. El hueco en la tapa será el marco de la ventana.

14. Poner cola en los bordes del vidrio y apretarlo contra el borde interior del marco para sellarlo bien. Poner en una superficie plana y añadir un peso encima hasta que se seque.

15. Hacer el soporte: ponga una tira de madera en una esquina del reflector y a un lado de la tapa. En zonas ventosas es conveniente poner un soporte de cada lado. 

16. Variaciones de soporte: varillas firmes y cuerda para tiempo ventoso, alambre y tiras de cartón.

17. Cuando se haya secado la cola poner la cocina solar vacía al sol por varias horas para eliminar la humedad de la caja.