Mendoza no es ajena a la crisis que está sufriendo el sector petrolero a nivel mundial debido a los efectos de la pandemia de coronavirus. Si bien hay factores que no responden a una relación directa de oferta y demanda en los precios, por las particularidades de su mercado, la cuarentena terminó afectando a toda la cadena de elaboración.

Frente a esto, el Gobierno nacional gestiona cómo establecer un precio de referencia local, denominado barril criollo, frente al desplome del Brent, que hasta ahora determina los valores en Argentina. A su vez, la Provincia espera que se avance con esa medida para mejorar el nivel de retenciones, que se ve amenazado ante la baja actividad.

Las empresas están a la expectativa, ya que el barril criollo puede significar una menor pérdida en medio de la crisis. Sin embargo, referentes del sector advirtieron que será un paliativo temporal, teniendo en cuenta el peligro de sobrestock si se continúa extendiendo el aislamiento social, preventivo y obligatorio.

Del pozo a su mesa

El subsecretario de Energía y Minería, Emilio Guiñazú, explicó que las refinerías argentinas se encuentran trabajando debajo de 50%. “El mercado está a la expectativa de estabilización. Mientras tanto, hay que definir políticas que nos permitan transitar por esta crisis sin perder empresas en el camino”, observó.

Guiñazú señaló que las petroleras están trabajando sin valor de referencia y que la parálisis se extiende desde la falta de conductores cargando combustible hasta los pozos. “Si no hay demanda, cae el precio del crudo. Entonces, en la zona de explotación se desactivan los proyectos a la espera de saber cuánto se les pagará. A su vez, las refinadoras trabajan menos”, detalló.

Esta situación afecta el nivel de regalías que recibe la Provincia, siendo la actividad petrolera uno de los pilares económicos de Mendoza. “Tiene un doble impacto: baja la producción y se factura menos; y, a su vez, cae el precio y se cobra menos”, puntualizó Guiñazú.

De hecho, según el informe de regalías petrolíferas de la Administración Tributaria Mendoza (ATM) para el primer trimestre del 2020, hubo una leve caída interanual en términos reales en el mes de marzo. Aún así, la principal duda está centrada en abril, frente al desplome de los precios.

“Estamos peleando para tener un barril criollo, lo que tenemos ahora es una nafta criolla, que no obedece a las reglas de lo que está ocurriendo. Queremos que el crudo se cuelgue de eso: si nos cobran el combustible a 50 dólares el barril, entonces que lo paguen a ese precio. Si no, bajen el precio de la nafta”, reclamó el subsecretario.

Lo que dure la cuarentena

Alejandro Rodríguez, presidente de la Cámara Mendocina de Empresas de Servicios Petroleros (Camespe), destacó que la crisis tiene dos frentes: la caída del precio actual y la amenaza del sobrestock.

“De todo lo que se extrae, el único cliente en la región es YPF, que hace varios días no compra crudo, se retiró del mercado”, advirtió. “Las empresas chicas están almacenando, pero esa capacidad es limitada. Estamos en problemas serios”, agregó.

De esta forma, el sector percibe una “producción, colocación y visión a futuro complicadas”, ya que afectar la producción de un pozo requiere un cálculo complejo. “No se trata de abrir y cerrar una válvula, tener que frenar la actividad es un tema muy serio”, aseguró.

De hecho, YPF se encuentra funcionando a 60% de su capacidad en la refinería de Luján para no acumular, según informaron desde la empresa con base en las declaraciones del propio CEO de la entidad, Daniel González Casartelli, quien envió un video a los trabajadores. “La demanda de naftas está 70% debajo de los días anteriores; el gasoil está más cerca de 50%, y el combustible de aviación bajó casi 90%. Esto nos dejará con la necesidad de exportar crudo a precios bajos, con lo cual, nuestros ingresos claramente van a ser afectados negativamente”, indicó.

No perder el trabajo

Con ese panorama, Rodríguez mencionó que preocupa la situación de los puestos de trabajo. Hay una alarma local tremenda. Hablar de precios negativos para el barril del WTI era impensable y no estamos desenganchados de eso”, señaló.

Esta semana, el sector se prepara para firmar un acuerdo con la Nación, en el que se garantiza parte de los sueldos para los trabajadores durante 60 días. Según el titular del Sindicato del Petróleo y Gas Privado de Cuyo, David Castro, se acordó el pago de 60% del salario para quienes se desempeñan en los yacimientos y no están teniendo actividad.

“En Mendoza hay 27 equipos parados, que implica unos 1.400 trabajadores. En el caso de los que están en las refinerías, todavía no hay un acuerdo”, detalló.

Una situación contraria se da en el área del gas, ya que la cuarentena produjo un aumento del consumo. Castro precisó que eso llevó a un aumento del trabajo que realiza el personal, llegando a tener que desempeñarse en doble turno. “En el caso de ellos, se acordó un 10% de aumento, con 5% en abril y después en junio”, informó.