El Gobierno nacional comenzará esta semana una ronda de reuniones con los sindicatos y los empresarios para ajustar las variables económicas, en medio de la incesante inflación, que a un año de gestión Alberto Fernández no pudo frenar.

Mientras la Jefatura de Gabinete apura las invitaciones a los sindicalistas para el miércoles y al empresariado para el jueves, está previsto que se ponga sobre la mesa la necesidad de cumplir la pauta presupuestaria oficial, que incluye una inflación del 29%, un tipo de cambio para el dólar de $102,4 en diciembre y un crecimiento del PBI de 5,5%.

La agenda oficial prevé una reunión definitiva, que incluirá a todas las partes, el miércoles 24 de febrero, con la premisa de anunciar un principio de acuerdo que tendrá a los salarios como principales protagonistas, por encima de la inflación, prevista en torno al 30%.

“Estamos coordinando las agendas de todos los actores que participarán de las reuniones, que comenzarán el próximo miércoles con los sectores sindicales y continuarán una semana después con los empresarios”, señaló un vocero del gobierno.

La convocatoria girará sobre un eventual acuerdo de precios y salarios para este año, con el fin de recuperar el poder adquisitivo de los trabajadores

En este escenario, los principales referentes del equipo económico coinciden en respetar los acuerdos que se logren en paritarias, aunque quieren dejar en claro ante el sector empresario que “sin una recuperación del salario real no habrá mejora en el consumo”.

En materia de precios, por otra parte, la intención oficial es sumar al diálogo no sólo a las centrales empresariales sino también a los “formadores de precios”, como los supermercados, a quienes Alberto Fernández ya cuestionó en varias oportunidades por considerarlos responsables de la remarcación.

Las opiniones sobre el acuerdo 

Para Gerardo Martínez, líder de la UOCRA y secretario de Relaciones Internacionales de la CGT, el acuerdo de precios y salarios que busca el Gobierno “puede ser una buena propuesta siempre que tenga algo de innovación y genere un potencial en la reactivación económica productiva”.

“Los precios y salarios, en realidad, son la consecuencia porque la causa es el programa económico: hay que tener definiciones claras en la macroeconomía porque si la convocatoria se hace sobre la base de la incertidumbre saldremos todos con desconfianza”, dijo el sindicalista al ser consultado por Infobae.

Casi en la misma sintonía, el vicepresidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), Daniel Funes de Rioja, dijo que “en una concertación económica de emergencia, el Gobierno tiene que definir las políticas de estabilización macroeconómica, las pautas cambiarias y monetarias y las perspectivas de inflación dentro de la cual nos vamos a desenvolver, ya que no son los acuerdos de precios y salarios per se los que van a condicionar los resultados, sino que es ese marco lo que va a condicionar una política de precios y salarios, que es un instrumento más, no el único”.