Un joven de 19 años murió ayer por la mañana luego de agonizar tres días en el Hospital Central. La víctima vivía en el complejo La Favorita de Ciudad y fue atacada el viernes por la mañana por un individuo que, hasta el cierre de esta edición, seguía prófugo a pesar de que ya estaba identificado. Con respecto al agresor, apodado Cali, los familiares del fallecido señalaron que “andaba re drogado y loco” cuando sucedió el ataque. “Una vecina lo vio cuando se le fue por atrás y le empezó a pegar con un hacha en la cabeza”, detallaron los parientes del joven ultimado.

Rodrigo Maximiliano Roldán vivía con sus padres en la casa 10 del viejo hotel alojamiento Kilimanjaro, lugar que actualmente se encuentra usurpado por diferentes familias y que se ubica hacia el sur de calle El Progreso, uno de los ingresos de La Favorita.

La víctima fue hallada malherida por un vecino el viernes a las 8.30 en inmediaciones del ingreso de la Villa 31 y del Centro de Salud Nº 300 de la barriada. Inmediatamente la subieron a un vehículo y la trasladaron hasta el Hospital Central, lugar donde ingresó en grave estado porque había perdido masa encefálica como consecuencia de los múltiples golpes que sufrió en la cabeza con un elemento con filo.

“Por la mañana había ido al banco y cuando volví, cuando me bajo del colectivo, me dijeron que a mi hijo lo habían herido y que lo llevaron al hospital”, señaló a El Sol Lorenzo Roldán (68), el progenitor de la víctima. El joven era parte de la murga Saltó la Pata de Guaymallén. “Lo querían mucho”, sostuvo.

Una vez en el centro asistencial, le confirmaron que su hijo estaba en Terapia Intensiva por las heridas que sufrió en el cráneo. “Con un hacha lo hirieron en la cabeza y en la cara. Perdió masa encefálica, tenía todo cortado y hundimiento del lado izquierdo”, explicó Roldán mientras se señalaba la parte superior de la cabeza.

“Esta mañana (por ayer) nos dijeron que no podían hacer más nada porque no respondía y lo desconectaron del respirador”.

En cuanto al autor, los familiares de Roldán detallaron que en la barriada lo conocen como Cali y que se llama Carlos Ángel Laciar, quien el 10 de febrero cumplió 43 años.

“Este hombre estuvo en la cárcel por violación y tentativa de homicidio. Trabaja como tarjetero del estacionamiento medido en calle Patricias Mendocinas, frente a la plaza Independencia. Cómo puede ser que no le hayan pedido los antecedentes”, se quejó Roldán.

En cuanto al hecho, el padre del joven muerto explicó que todo comenzó el jueves por la noche cuando el tal Cali andaba gritando en el barrio. “Quería tomar algo con alguien. Toda la gente le quería pegar porque no dejaba de molestar hasta que le dije que se calmara porque había chicos durmiendo y se fue a su casa”. Y agregó: “El Cali le echaba la culpa a mi hijo de que le había sacado una mochila con unas remeras rotas pero no fue así. Mi hijo tenía problemas con las drogas, era adicto a la marihuana y por eso le echaban la culpa de todo. Pero no molestaba, sólo se juntaba con las chicas del barrio”.

En cuanto al momento del ataque, los familiares de la víctima explicaron a este diario que varios testigos, entre ellos una vecina, observaron el momento en el que Laciar le pegó por detrás a Roldán. “Lo vieron cuando salió de atrás con el hacha envuelta en un diario. Después lo tiró en el piso y le siguió pegando con el hacha en la cabeza”, sostuvo una hermana del joven.

En cuanto a la investigación, fuentes judiciales señalaron que en los próximos días habrá novedades. “Que pague lo que tenga que pagar. por lo que le hizo a mi hijo. Le pegó peor que a un animal. No queremos que quede impune como todo lo que sucede acá”, se quejaron. Y concluyeron: “Queremos que lo detengan, sino vamos a tener que hacer justicia por mano propia”. Hasta anoche, el acusado seguía prófugo pese a que indicaron que estaba oculto “en un puesto de La Favorita”.