La Autoridad para el Manejo de Emergencias de Desastres del Caribe (CDEMA, en inglés) se unió al Gobierno de Trinidad y Tobago en el seguimiento del posible derrame de crudo desde un buque de almacenamiento de la petrolera venezolana Pdvsa, varado en el golfo de Paria, frontera entre ese país y el estado venezolano de Sucre (noreste).
Medios de Guyana informan este martes que la Comisión de Defensa Civil (CDC, en inglés) de ese país se mantiene alerta ante la situación, junto con el Ejecutivo de Trinidad y Tobago y ahora con el apoyo de la CDEMA.
En conjunto controlan de cerca la situación y mantendrán a la ciudadanía informada en caso de cualquier peligro de derrame de crudo.

Por su parte, la prensa de Guyana señala que, en caso de necesidad, se activará el Plan Nacional de Contingencia ante Derrames de Hidrocarburos (NOSCP, en inglés) y esa entidad tendrá la tarea de realizar análisis, evaluaciones y medidas de respuesta necesarias para mitigar cualquier efecto adverso en el país.
El Gobierno de Guyana instó a las embarcaciones pesqueras y marítimas a estar atentas a cualquier avistamiento de derrames de petróleo y a reportar de forma inmediata incidentes.

Especial atención
De otro lado, el Ejecutivo de Trinidad y Tobago dio a conocer el lunes que sigue con especial atención cómo evoluciona la situación del Nabarima, una unidad flotante de almacenamiento de crudo que, según medios regionales, contiene más de un millón de barriles de petróleo y se inclina con el riesgo de zozobrar en el citado paraje.
La situación que sufre el buque Nabarima no es nueva, pero el riesgo de que pudiera zozobrar ha hecho levantar todas las alarmas, ya que fotos recientes de la embarcación muestran cómo, día a día, va sumergiéndose un poco más.
En Trinidad y Tobago asociaciones ambientalistas piden al Gobierno que intervenga en la amenaza que representa el petrolero en el golfo de Paria para los ecosistemas marinos como el Pantano Caroni, en caso de que se produzca un derrame de petróleo.
