Vivimos en una sociedad en la cual cada vez más, la mirada externa toma particular importancia para las personas. Y, frente a ella, numerosas son las búsquedas a las que se acuden para encontrar “soluciones mágicas” que permitan generar  esa “imagen de aprobación del otro”, sin importar – en muchas ocasiones- lo que realmente quiere la propia persona.

Dentro de estas búsquedas, la estética es sin duda la más escogida. Con un sinfín de tratamientos, tecnología y aparatología, ha ido evolucionando para dar respuestas a necesidades relacionadas con el cuerpo de mujeres y hombres. Sin embargo y más allá de lo físico, ¿qué pasa con el interior y las emociones?

La estética “coacheada

Buscar un enfoque en el cual los tratamientos estéticos formen parte de un todo integral en donde las emociones también tomen relevancia comienza a ser una tendencia cada día más en auge en la que se busca que, justamente ese reflejo que muestre el cuerpo, corresponda con lo que realmente sienta la persona.

En este sentido, el “beauty coach”, nace como un nuevo término aparejado a esta tendencia en la que se busca ayudar y enseñar a cada persona tanto a conocer bien su cuerpo, como a identificar sus problemas y carencias cuidándose así en  pautas de nutrición, ejercicio físico, productos cosméticos, etc, es decir, brindándole pautas de estilo de vida adecuadas a sus necesidades.

“Desde nuestro centro de estética tenemos como meta lograr el bienestar general desde una visión del desarrollo integral de la paciente, es decir, acompañándola en todo su proceso que implique el tratamiento de estética que requiera pero con un abordaje general. En mis más de 15 años de experiencia en el mercado de la estética mendocina y a partir de escuchar mucho a mis clientas -lo cual es lo principal-, me llevó a estudiar Coaching ya que es muy importante saber coachear a la clienta cuando haces una primera entrevista ya que necesitás saber qué es lo que pasa realmente por ella dentro de sí para lograr el bienestar que ella busca”, explica Claudia Umana, CEO del centro de estética Summer Beach y Coach Ejecutiva y Psicológico Integral.

“La salud empieza por la mente, cuando lográs entrar en la mente de esa persona y se abre a vos, lograr el bienestar es mucho más fácil. Veía que había personas que no lograban sus resultados aunque dijeran que estaban haciendo todo bien y era como que se boicoteaban pero justamente, porque había algo interno en ellas que no lo podían expresar”.

“Así tomando todas estas herramientas del coaching, uno trata de llegas a esas creencias implícitas que muchas clientas traen que pueden venir desde la familia, de esas imposiciones sociales que ‘exigen’ verse bien y hasta a veces de la hasta la propia pareja. Es más común de lo que uno piensa el escuchar que son los propios maridos los que les dicen ‘no te ves bien’, ‘mirá esos rollitos que tenés’”, señala la profesional.

En este sentido, estos nuevos tipos de enfoques buscan ir más allá de lo meramente corporal. Así, los tratamientos planteados desde la estética y el coaching, si bien apuntan a lograr mejoras en lo externo, éstas se alcanzar con un trabajo paralelo emocional con el paciente. Potenciar el bienestar interno, controlar el estrés, o reducir la ansiedad, permitirán ​recuperar en muchos casos, la autoestima mediante mejoras psicológicas que repercutan en distintas áreas de la persona, como puede ser, su aceptación, una mayor positividad, el quererse a sí misma.

¿Por qué buscar un beauty coaching a un tratamiento convencional?

El coaching es una disciplina que existe hace años y se ha diversificado en diferentes áreas como las deportivas, empresariales, educativas… ¡hasta si existen coaches sexuales! Pero sí es cierto que, actualmente, está más en auge que nunca.  ¿La razón? Muchas veces se necesita de ese “empuje” de alguien que vea desde afuera y que motive a una persona a fin de generar cambios en ella.

“Desde nuestro centro de estética, al ingresar una nueva clienta se le efectúa una ficha médica junto a una primera entrevista en la cual además de saber específicamente su condición física, se le pregunta cuáles son realmente sus metas, qué es lo que viene a buscar. ¡Conocerlas es indispensable para poder establecer los objetivos con los que se trabajará en adelante!”, sostiene Umana y continúa: “Para lograr esa meta hay que ir poniéndose objetivos que se logran paso a paso. Y si uno quiere que lo logre es indispensable acompañarla en este proceso.

“Los objetivos dependen de uno. Su uno tiene la meta de adelgazar por ejemplo, para lograr eso tiene que ir cumpliendo diferentes objetivos ahí es donde viene el compromiso desde el cliente y desde nosotros de que estos se vayan consiguiendo. Es importante que la meta sea positiva, que dependa exclusivamente de ella y no de terceros ya que nuestro rol es solo acompañar a la paciente en ese proceso. Además debe ser mesurable, que le permita ver evidencias, realista, o sea que tenga en cuenta todos los recursos reales de las personas y que sea ecológica, o sea que no se convierta en una obsesión en perjuicio de la salud”.

“Es un trabajo en conjunto. Para mí, mi clienta debe salir bien tanta física como mentalmente, es decir, primero trabajar para buscar desanclar esos aspectos internos que la frenan y  que le impiden a un cliente llegar a esas metas ya que de otra forma, es muy difícil trabajar en la parte corporal. Es así que desde el coaching, buscamos  desanclar esto para así empoderarla y potenciarla al logro final de su meta, para ello cada persona debe transitar este camino disfrutándolo, buscando una motivación que le permite alcanzar de manera fácil su meta final”, apunta Claudia Umana.

 Agradecimientos: Claudia Umana, CEO del centro de estética Summer Beach y Coach Ejecutiva y Psicológico Integral. Tel: 0261-4259991-4255548