El aumento de las temperaturas derivado del cambio climático tendrá un impacto significativo en la mortalidad en toda Europa, aseguran las conclusiones de un estudio.
Según un trabajo del London School of Hygiene & Tropical Medicine (LSHTM) basado en modelos climáticos y epidemiológicos, publicado en Nature Medicine, el aumento de las temperaturas derivado del cambio climático tendrá un impacto significativo en la mortalidad en todo el Viejo Continente.
Si no se adoptan medidas urgentes para mitigar el calentamiento global, antes de que termine este siglo podrían morir hasta 2,3 millones de personas en 854 ciudades que fueron analizadas del continente europeo, advierte el estudio.
España se vería especialmente afectada por este problema de mortalidad climática, y de manera muy pronunciada Barcelona, que según estas proyecciones será la ciudad con mayor número de fallecimientos por esta causa en toda Europa.
El estudio estima 246.082 muertes por las temperaturas extremas asociadas al cambio climático hasta 2099 en la ciudad catalana.
Para Madrid se prevén 129.716 muertes, en tanto que Valencia padecería 67.519, lo que refleja la vulnerabilidad del territorio español ante los efectos del cambio climático.
Estas cifras corresponden al peor escenario posible que plantea el estudio, en el caso de que las temperaturas globales aumenten 4 grados para 2099, aunque el 70% de todas esas muertes podrían evitarse si se toman acciones rápidas para prevenirlo.
La investigación, que proyecta cómo cambiarán las temperaturas utilizando datos históricos sobre la relación entre temperatura y mortalidad, advierte que las ciudades del sur de Europa soportarán la peor parte del aumento de temperaturas.
