La empresa brasileña Raízen confirmó oficialmente ante la Bolsa de San Pablo la venta total de sus activos en el país que operan bajo la marca Shell. Los nuevos dueños son el gigante del trading suizo Mercuria Energy Group en sociedad con el empresario José Luis Manzano (a través de Edenor), quienes desembolsaron US$ 1.420 millones.
La operación, que venía negociándose desde fines de 2025, incluye un paquete masivo de infraestructura: la red de 894 estaciones de servicio (que representan el 19% del mercado local), la histórica refinería de Dock Sud, una planta de lubricantes en CABA, dos aeroplantas (en Ezeiza y Aeroparque) y dos terminales de almacenamiento de combustible en Santa Fe.
¿Qué va a pasar con la marca Shell en los surtidores?
Las estaciones no cambiarán de nombre ni de estética. Los nuevos compradores firmaron un acuerdo de licencia de marca a largo plazo con la angloholandesa Shell, por lo que los automovilistas seguirán cargando la misma nafta y viendo el clásico logo.
El traspaso efectivo del control operativo se completará en un plazo de entre 30 y 60 días, una vez que se superen las auditorías y aprobaciones regulatorias habituales en este tipo de transacciones.
El nuevo mapa energético
Con este movimiento, el consorcio de Mercuria y Manzano le ganó la pulseada a otros gigantes interesados en la red como Trafigura, Vitol y la local CGC (de la familia Eurnekian). Ambos jugadores son socios en Phoenix Global Resources, la petrolera con presencia operativa en el petróleo no convencional de Vaca Muerta y Río Negro.
Para los nuevos dueños, el negocio de Shell abre una ventana al futuro. Edenor (donde Manzano es socio junto a Daniel Vila y Mauricio Filiberti) se quedaría con una participación de entre el 35% y el 40% de la nueva sociedad. Su plan estratégico es reconvertir la infraestructura de las estaciones de servicio para transformarlas en centros de carga para autos eléctricos e instalar paneles solares en sus techos.
La expansión de Manzano en el sector energético local podría no terminar acá. El empresario ya se encuentra en la etapa final de auditoría (due diligence) para competir por la compra del 70% de Metrogas, la distribuidora de gas que YPF puso a la venta y cuyo valor ronda los US$ 560 millones.
Los motivos detrás de la venta
La salida de Raízen de la Argentina responde a una urgencia financiera en su casa matriz en Brasil. La compañía arrastra una deuda de US$ 13.000 millones y necesitaba liquidez de manera inmediata para reestructurar sus pasivos con los acreedores, tras un año 2025 donde sus acciones se desplomaron un 70% en San Pablo.
Paradójicamente, la empresa brasileña se retira justo en el momento en que el negocio local de refinación y venta de combustibles (downstream) volvió a mostrar márgenes de rentabilidad positivos tras años de congelamientos de precios y controles de cambio.
Con información de Clarín y La Nación.
