El Fondo Monetario Internacional, que el miércoles liberó 7.500 millones de dólares, reveló detalles de la quinta y sexta revisión del programa con la Argentina, y advirtieron sobre la necesidad de aumentar tarifas de energía, contener los salarios públicos y las jubilaciones para frenar el gasto y evitar que el dólar se atrase para acumular reservas.
La titular del organismo, Kristalina Georgieva, destacó que para la implementación de las medidas se necesitará “un amplio respaldo político” porque “se requerirán esfuerzos de futuros gobiernos”.
En un comunicado ampliado Georgieva resaltó que “la situación económica se ha tornado cada vez más complicada desde la conclusión de la cuarta revisión, debido a la sequía sin precedentes, así como el desvío de políticas, razón por la cual se incumplieron metas clave del programa previstas para finales de junio”.
“Con una inflación elevada y crecientes presiones de balanza de pagos como telón de fondo, las autoridades están poniendo en marcha un nuevo conjunto de medidas para garantizar la estabilidad y apuntalar la viabilidad externa a mediano plazo, y centradas en reponer las reservas y mejorar el orden fiscal”, agregó.
Otro punto del comunicado fue la meta fiscal, que permaneció intacta para este año, a diferencia de la de las reservas y la de emisión monetaria que cambiará. Los nuevos objetivos se verán en el staff report que se estima que se publicará este viernes.
Allí sostuvieron: “Para alcanzar el déficit fiscal primario acordado de 1,9% del PIB este año sigue siendo esencial apoyar la estabilidad económica y financiera. Los esfuerzos se centran en reforzar los controles de gasto con medidas iniciales dirigidas a actualizar las tarifas de la energía y contener los salarios públicos y las pensiones, sin dejar de proteger el gasto prioritario en programas sociales y en infraestructura”.
“Estas medidas están complementándose con aumentos temporales de los impuestos sobre la compra de ciertos bienes y servicios en moneda extranjera con el fin de ayudar a compensar la pérdida de ingresos de exportación a causa de la sequía”, sumó.
También se refirió a la reciente devaluación exigida por el organismo y suscribió que “la reciente re-alineación del tipo de cambio, sumada al endurecimiento de la política monetaria, debería continuar a ayudar a promover la acumulación de reservas y al mismo tiempo limitar el efecto de traspaso del tipo de cambio a la inflación”.
“En adelante, la tasa de ajuste del tipo de cambio se calibrará con detenimiento para facilitar el cumplimiento de los objetivos de acumulación de reservas y reducción de la inflación, en tanto que las tasas de interés real permanecerán en niveles debidamente positivos para seguir apoyando la demanda de activos en pesos”, dijo.
“Las intervenciones en el mercado financiero y de futuros también serán limitadas y temporales, y se centrarán en corregir condiciones de desorden. Mientras tanto, las prácticas de tipos de cambio múltiples, las restricciones cambiarias y las medidas de gestión de los flujos de capital se replegarán gradualmente conforme lo permitan las condiciones, ya que no son una sustitución de una política macroeconómica sólida”, consignó Georgieva.
Y continuó: “Se acordó que en años posteriores se habrá de acelerar la consolidación fiscal con medidas de alta calidad enfocadas en el gasto y el ingreso. Esto ayudará a eliminar el financiamiento monetario del déficit, promover la desinflación y apuntalar el balance del banco central. Se ha reconocido la importancia de fomentar el potencial exportador y la posición externa de Argentina, y que la conclusión del primer tramo del gasoducto es un hecho positivo. Será preciso continuar prestando atención a proteger a los pobres y a promover el crecimiento inclusivo conforme se corrigen los desequilibrios”.
Sobre el final resaltó que “sigue siendo imperativo ejecutar el programa con determinación, formular políticas de forma ágil y planificar para contingencias, y es posible que sea necesario aplicar otras medidas para alcanzar los objetivos del programa y salvaguardar la estabilidad”.
Por último, la titular del Fondo se refirió a la importancia de tener un amplio respaldo político para el programa, algo primordial en un año electoral. Por ello, funcionarios del organismo ya tuvieron contacto con el liberal Javier Milei y también con economistas de Juntos Por El Cambio.
“Para resolver los profundos desafíos a los que se enfrenta Argentina se requerirán los esfuerzos de futuros gobiernos. Encomiamos el sólido compromiso de las autoridades para mantenerse al día en sus obligaciones financieras con el FMI”, concluyó Georgieva.
Con información de Clarín.
