Los esfuerzos nacionales para no regionalizar la controversia fueron en vano. Ante todos los presidentes de los países miembro del bloque, los asociados y Cuba, llegó la defensa uruguaya.“Les pido, aunque sea, el beneficio de la duda”, clamó Vázquez en su mensaje a los argentinos, conciliador y cariñoso. “Entiendo las preocupaciones que tienen los vecinos de Gualeguaychú, son legítimas. También nosotros las tuvimos”, reconoció.“Es la intención de todo el pueblo uruguayo, también de este Gobierno y de este presidente encontrar el camino de entendimiento para poder superar esta diferencia coyuntural que tenemos con nuestros hermanos”, reforzó.