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El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) aprobó una nueva reglamentación que actualiza los requisitos para la producción, clasificación, empaque, comercialización y exportación de hortalizas frescas, con el objetivo de fortalecer el control sanitario, eliminar trabas burocráticas y “mejorar la competitividad del sector agroalimentario argentino”.

La medida, oficializada mediante una resolución firmada por la presidencia del organismo, responde a la necesidad de “adecuar normativas vigentes desde hace más de cuatro décadas“, como la Resolución 297/83, a los estándares actuales del comercio internacional y la seguridad alimentaria.

Entre los puntos más destacados de la nueva normativa se encuentran:

  • Obligación de certificado fitosanitario para la exportación de hortalizas, el cual debe gestionarse a través de la plataforma Trámites a Distancia (TAD), junto con la documentación del país de destino.
  • Eliminación de la habilitación obligatoria en planta de origen y ciertos requisitos en materia de envases, lo que simplifica procesos y reduce costos logísticos.
  • Inscripción obligatoria en el RENSPA (Registro Nacional Sanitario de Productores Agropecuarios) para todos los productores de hortalizas.
  • Empaque bajo condiciones higiénico-sanitarias estrictas, con exigencias específicas sobre ventilación, limpieza y rotulación de los productos, tanto para el mercado interno como para la exportación.
  • Facultades de inspección del SENASA para prevenir riesgos fitosanitarios y garantizar la inocuidad de los alimentos.

El ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, contó en redes sociales cómo se gestó la norma: “Hace un tiempo me escribió un productor mendocino de ajos. Me contaba que para autorizarle la exportación le medían el tamaño de las cabezas de ajo prohibiéndole las que eran pequeñas (Sí…, como si no tuviéramos problemas el Estado gastaba recursos propios y ajenos midiendo cabezas de ajo). Un absurdo, se lamentaba, porque sus ajos se exportaban a Corea para hacer puré“, escribió.

Y agregó: “La Resolución 328/25 de Senasa completa la desregulación de la producción de hortalizas que comentamos ayer y barre con esta locura de un funcionario queriendo dictaminar que se debe producir. Se termina la habilitación de plantas de empaque (solo hay que presentar una declaración jurada). Se eliminan todas las disposiciones de calidad y de envasado y se simplifica la exportación”.

Senasa advirtió que el incumplimiento de esta reglamentación será sancionado según lo establecido por la ley vigente, e instó a todos los actores involucrados a cumplir con las nuevas disposiciones para asegurar la calidad de los alimentos y la competitividad de los productos argentinos en el mercado global.