La secretaria privada del jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, aseguró ayer que fue el propio mandatario quien le dictó el comunicado de prensa enviado a su cuñado para que lo “despegara” del escándalo de las escuchas. Los instructores a cargo del juez federal Norberto Oyarbide le tomaron ayer declaración a Ana Moschini, secretaria de Macri, citada porque, según consta en la causa, desde su casilla electrónica se habría enviado un mail con un comunicado a Sandra Macri –hermana de Mauricio–, para que su marido, Néstor Leonardo, desvinculara al jefe de Gobierno de las escuchas telefónicas de las que fue víctima.
La mujer confirmó que Macri le dictó el mail que ella envió y señaló también que su jefe le había pedido comunicarse con Leonardo, pero –a pesar de las veces que lo llamó– no pudo contactarlo. El martes, Leonardo declaró que recibió un correo con instrucciones sobre qué decir para desvincular a Macri de las escuchas, luego de que en su primera comparecencia ante la Justicia relacionara a Mauricio y a Franco Macri con la intervención de su teléfono.
“Por medio de la presente quiero dejar en claro que nunca he vinculado al señor jefe de Gobierno Mauricio Macri en presuntas acciones de espionaje contra mi persona. (El) nunca estuvo involucrado en acciones tendientes a vulnerar mi intimidad”, decía el texto del correo electrónico, según Leonardo. La expectativa de la investigación, no obstante, está en la indagatoria que deben prestar hoy como acusadas dos empleadas de los tribunales de Misiones, donde se avalaron la legalidad de las escuchas telefónicas.
El juez citó a la secretaria letrada del Juzgado de Instrucción Nº3 de Posadas (Misiones), Lidia Kruvchowski, que anteriormente se desempeñó en el mismo cargo con el juez José Luis Rey, uno de los magistrados que autorizó la intervención del teléfono del dirigente de Familiares de Víctimas de la AMIA, Sergio Burstein, y de otras personas, entre ellos empresarios. También fue convocada Mónica González, secretaria letrada del juzgado de Misiones de Horacio Gallardo, el otro magistrado que avaló las intervenciones telefónicas.
Ambas funcionarias están acusadas de haber participado en los pedidos de intervenciones telefónicas cuyas desgrabaciones retiraba de la SIDE el ex agente de inteligencia James, detenido junto al ex jefe de la Policía Metropolitana Jorge Fino Palacios, acusados de haber participado en la “pinchadura” a la línea de Burstein. James y Palacios están imputados por haber introducido el teléfono de Burstein en las causas judiciales de Misiones para así poder escuchar sus conversaciones.
