El presidente electo Javier Milei no viajará a Estados Unidos este viernes, como tenía previsto, y se quedará en la Argentina tratando de poner orden en la confección de su futuro gabinete, que sufrió dos inesperadas bajas este jueves.

Los desacuerdos internos y los cambios de último momento predominan en el esquema que imaginaba Milei. Por ejemplo, Emilio Ocampo, designado por el futuro mandatario nacional para presidir el Banco Central, no ocupará ese lugar tras los rumores de ubican a Luis “Toto” Caputo como el ministro de Economía.

Ocampo es una pieza clave en el plan de dolarización y “cierre” del Banco Central que prometió Milei en campaña. Su nombre era una fija para el BCRA, pero la condición que puso el economista era mantener la sintonía con el Ministerio de Economía.

El desembarco de Caputo, que no estaría de acuerdo con la idea de dolarizar la economía, derivó en la declinación de Ocampo.

Por otra parte, Carolina Píparo no quedará al frente de la Anses. La ex candidata a gobernadora bonaerense había anunciado un encuentro con la actual titular del organismo, Fernanda Raverta, para acordar los mecanismos de la transición. Sin embargo, sorpresivamente se confirmó que la actual diputada nacional no asumirá en ese puesto.

En su lugar iría Osvaldo Giordano, ministro de Finanzas del gobernador cordobés Juan Schiaretti, en el marco de un acuerdo para obtener consenso político y gobernabilidad.

La marcha atrás de Milei en dos designaciones que parecían seguras reflejan la tensión dentro de La Libertad Avanza y las presiones que llegan desde el ala dura del PRO, liderado por Mauricio Macri y Patricia Bullrich. Esta crisis obligó al presidente electo a suspender su traslado a Nueva York, en el marco de “un viaje espiritual” para ir a rezar a la tumba del rabino Menachem Mendel Schneerson, que se encuentra en Queens.