Las elecciones generales, en las que unos 35 millones de argentinos estaban habilitados para votar en una compulsa entre cinco candidatos presidenciales, se desarrollaron con normalidad este domingo.

La jornada electoral comenzó a las 8 y se extendió hasta las 18. Votó el 74% del padrón, según informó a través de su cuenta de X la Cámara Nacional Electoral.

Los candidatos que buscan convertirse en el sucesor de Alberto Fernández son Sergio Massa, de Unión por la Patria (UxP), Javier Milei, de La Libertad Avanza (LLA), Juan Schiaretti, de Hacemos por Nuestro País (HpNP), Patricia Bullrich, de Juntos por el Cambio (JxC) y Myriam Bregman, del Frente de Izquierda y de los Trabajadores-Unidad (FIT-U).

Se estima que entre las 22 y las 22.30 se conocerán los primeros resultados oficiales. En ese momento comenzará a develarse el panorama electoral que tiene a Milei, Massa y Bullrich en la puja para entrar a un eventual balotaje.

Desde el mediodía, empezaron a circular por las redes sociales y Whatsapp diferentes encuestas y bocas de urna, la mayoría de dudosa confiabilidad y transparencia. Inclusive Mariel Fornoni, socia y directora de Management and Fit, tuvo que salir a aclarar que un sondeo adjudicado a su encuestadora, una de las más importantes del país, “es fake”.

“No estamos haciendo boca de urna. Lo que circula bajo nuestro nombre es fake”, respondió la consultora a un mensaje publicado por un usuario de la red social X.

También desde la consultora Rouvier & Asoc. se despegaron de los supuestos sondeos. “Los datos de boca de urna que circulan a nombre de Rouvier & Asoc. son falsos”, indicó Sil Rouvier en X.

Los bocas de urna consisten en preguntar de manera presencial, a la salida de los colegios, sobre el voto de los electores que se retiran. Es una de las actividades prohibidas por la veda electoral, hasta tres horas después del cierre de los comicios. Es decir que trabajos de ese tipo recién podrían difundirse a partir de las 21.

Más allá de la falta de datos concretos, lo cierto es que los analistas y las encuestas no prevén una resolución en primera vuelta y, en cambio, pronostican un escenario de balotaje.

En caso de confirmarse esa circunstancia, Argentina podría elegir a su próximo presidente en la segunda vuelta, programada para el 19 de noviembre. Así lo establece la ley electoral en caso de que este domingo ningún postulante alcance el 45% de los votos o ante la posibilidad de que el candidato más votado supere los 40 puntos pero no logre un 10% de diferencia con el que salió segundo.

En las PASO de agosto último, Milei obtuvo el 29,8% de los sufragios, Bullrich alcanzó 28% (con la suma de los votos de su contrincante en la interna Horacio Rodríguez Larreta) y Massa llegó el 27,2% (con los apoyos recibidos por Juan Grabois).

Muy lejos se posicionaron las otras dos fuerzas que superaron el piso del 1,5% necesario para competir en las generales: Schiaretti logró 3,71 puntos y Bregman se quedó con un 2,61%.