La Justicia envió un requerimiento al ex jefe de Gabinete Manuel Adorni por la causa en la que es investigado por presunto enriquecimiento ilícito.
El fiscal Gerardo Pollicita le pidió a Adorni que dé explicaciones sobre su patrimonio mediante una serie de preguntas que ya están en manos del ex funcionario del presidente Javier Milei.
La acción de Pollicita podría ser la antesala del llamado a indagatoria. Adorni dejó el Gobierno hace más de un mes envuelto en una causa que se encuentra en el juzgado de Ariel Lijo, en los tribunales federales de Comodoro Py.
El ex vocero de Milei es investigado por la compra de inmuebles y otros gastos presuntamente excesivos para sus ingresos.
Adorni tendrá un plazo de 15 días para responder el pedido de Pollicita, que se apoyó en un informe que realizó la Dirección General de Asesoramiento Económico y Financiero en las Investigaciones (DAFI).
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Si los investigadores consideran que las explicaciones brindadas por Adorni no son suficientes, el funcionario podría ser convocado a prestar declaración indagatoria. El fiscal tiene la facultad de solicitar esa medida, aunque la decisión final de citarlo en calidad de acusado corresponde al juez de la causa, Ariel Lijo.
En su dictamen, el fiscal enumeró 20 aspectos que Adorni debería explicar, entre ellos el origen de los dólares declarados, las operaciones inmobiliarias realizadas y la trazabilidad de los fondos.
De acuerdo con lo publicado por LA NACIÓN, la fiscalía determinó que Adorni percibió 35 salarios durante el período analizado, a los que se sumaron los ingresos acreditados de su cónyuge. En conjunto, esos recursos alcanzaron los $229.752.283,20. Sin embargo, durante el mismo período, el grupo familiar registró gastos por $272.820.832,20, incluidos consumos con tarjetas de crédito, seguros, expensas, compras de electrodomésticos, servicios, impuestos y viajes. De esta manera, la diferencia entre ingresos y egresos ascendió a $43.068.549.
A ese desfasaje se suma otro punto bajo análisis: según el fiscal Pollicita, existen US$402.578,12 cuyo origen no pudo ser acreditado. Esos fondos habrían sido destinados a la compra y remodelación integral de una vivienda en el country Indio Cuá, un departamento ubicado en Miró al 500 y la adquisición de muebles para esas propiedades.
