Las principales consultoras económicas revisaron al alza sus proyecciones de inflación para marzo, anticipando un incremento superior al de febrero. De confirmarse estas estimaciones, sería la segunda aceleración consecutiva del Índice de Precios al Consumidor (IPC), que en el segundo mes del año se vio impulsado por el aumento en el precio de la carne y otros productos esenciales
Además, la incertidumbre cambiaria de las últimas semanas comenzó a impactar en las expectativas para abril.
El alza en alimentos y bebidas, junto con ajustes en los servicios públicos y el transporte, fueron los principales factores que presionaron los precios en marzo. Según la consultora LCG, la inflación del mes se ubicaría en el 3,1%, con un fuerte incremento en carnes, parcialmente compensado por bajas en panificados y bebidas.
Por su parte, C&T estimó una variación del 2,7% para el Gran Buenos Aires, por encima del 2,4% de febrero, lo que llevaría la inflación interanual al 55,3%, reflejando una desaceleración respecto al 70,1% del mes anterior.
Desde Analytica, consultora que acertó la medición de febrero, prevén un 2,5% de inflación en marzo, apenas por encima del registro anterior. PxQ, en tanto, se mostró más pesimista y proyectó un 3% debido al alza del 5,6% en alimentos y bebidas, impulsado por la suba en tomates, carnes, pan fresco y verduras de hoja.
Además, la categoría Educación experimentó un incremento del 9,6%, en línea con la estacionalidad del mes.
En el otro extremo, la Fundación Libertad y Progreso proyectó la estimación más baja, ubicando la inflación en 2,4%, similar a febrero. De confirmarse, la inflación acumulada del primer trimestre sería del 7,2%, con una variación interanual del 53,9%, el nivel más bajo desde febrero de 2022.
Equilibra, por su parte, coincidió con C&T en una proyección del 2,7%, destacando los aumentos en educación (+9%), vivienda y servicios (+3,7%) y alimentos y bebidas no alcohólicas (+3,5%).
El contexto cambiario sigue siendo una fuente de preocupación. En las últimas semanas, los dólares paralelos se vieron presionados por la incertidumbre en torno al acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), pese a que el Gobierno insiste en que no habrá devaluación. “De ninguna manera se va a disparar el dólar“, aseguró el ministro de Economía, Luis Caputo. Sin embargo, los tipos de cambio cerraron marzo en alza.
A nivel internacional, el escenario también se volvió más incierto con la nueva guerra arancelaria impulsada por el expresidente de EE.UU., Donald Trump. El republicano prevé imponer nuevos gravámenes a las importaciones, aunque sin precisar detalles sobre su alcance, lo que genera preocupación entre empresas e inversores.
En este contexto, se espera que el Directorio del FMI se reúna en abril para aprobar el programa con Argentina, un factor clave para la estabilidad cambiaria y la evolución de la inflación en los próximos meses.
Para el economista Camilo Tiscornia, de C&T, el panorama inflacionario sigue sujeto a la evolución del tipo de cambio. “Si no hay saltos bruscos en el dólar, la inflación podría ubicarse en torno al 2,5%”, estimó. En la misma línea, Aldo Abraham, de la Fundación Libertad y Progreso, advirtió que la reciente depreciación del peso tendrá un impacto diferido sobre los precios, afectando especialmente los servicios. Finalmente, Claudio Caprarulo, de Analytica, señaló que abril tendrá un piso inflacionario similar al de marzo, siempre y cuando no haya una corrección cambiaria derivada del acuerdo con el FMI.
