El cajón del Indio Solari (Foto: Emmanuel Fernández)

La despedida de Carlos “El Indio” Solari dejó imágenes que quedarán grabadas en la memoria de miles de seguidores. Desde la madrugada de este domingo, fanáticos de distintos puntos del país comenzaron a llegar a Villa Domínico, en Avellaneda, para participar del velatorio del histórico líder de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota.

Con el correr de las horas, la convocatoria superó todas las previsiones. La fila para ingresar al microestadio municipal José María Gatica llegó a extenderse por más de siete kilómetros y ocupó decenas de cuadras. Muchos asistentes pasaron la noche en las inmediaciones del predio para asegurarse un lugar en la despedida, mientras otros continúan llegando desde distintos puntos del país.

El cajón del Indio Solari, repleto de ofrendas. (Foto: Cristina Sille) 

Mientras avanzaban lentamente hacia el ingreso, las calles se poblaron de banderas, remeras, bombos y canciones que acompañaron la espera. Entre abrazos, anécdotas y recuerdos, los seguidores transformaron la jornada en una verdadera peregrinación ricotera.

Las escenas de emoción se multiplicaron a medida que los fanáticos se acercaban al polideportivo. Afuera predominaban los cánticos y los aplausos, pero dentro del recinto el clima era diferente. El silencio, las lágrimas y los gestos de agradecimiento marcaron el paso frente al féretro del músico.

Foto: Enrique Garcia Medina

Antes de llegar al sector central, los asistentes podían observar algunas de las obras de arte digital realizadas por el propio Solari. Luego avanzaban frente al ataúd, ubicado en el centro del microestadio, acompañado por una pantalla con la inscripción “INDIO, 1949-Infinito”.

La magnitud de la convocatoria obligó a desplegar un importante operativo de seguridad y asistencia. El gobierno bonaerense dispuso cientos de efectivos policiales, ambulancias, promotores de salud y puestos de hidratación para acompañar a la multitud que se concentró durante toda la jornada.

Parte de las filas para despedir al Indio Solari en Avellaneda. (Foto Maxi Failla) 

Entre las postales más destacadas también aparecieron las banderas llegadas desde distintos rincones del país, familias completas que viajaron para despedir al músico y grupos de seguidores que improvisaron homenajes cantando clásicos de Los Redondos durante la espera.

La despedida reunió además a referentes de distintos ámbitos de la cultura, la política y los derechos humanos. Sobre el féretro fueron colocados los tradicionales pañuelos blancos de Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, en uno de los momentos más emotivos de la jornada.

Mientras tanto, la despedida continúa, con miles de personas todavía esperando para ingresar al microestadio. La organización mantiene abierto el operativo para garantizar que todos los seguidores puedan rendir homenaje al músico en una jornada que volvió a poner de manifiesto la vigencia del fenómeno ricotero.