Deportivo Maipú sufrió un tropezón en su excursión por el norte del país. Por la fecha 17 de la Primera Nacional, el Cruzado cayó por 1 a 0 frente a Güemes de Santiago del Estero en un partido que se definió por detalles y de la manera más cruel: sobre el final del encuentro y con un gol en contra.​

El elenco dirigido por Mariano Echeverría llegaba a este compromiso con el ánimo por las nubes luego de haber ganado un verdadero partidazo la jornada anterior, cuando venció en su cancha a Chacarita Juniors por 3 a 2.

Con la premisa de seguir sumando puntos para consolidar la remontada en la tabla, el Botellero viajó a Santiago sabiendo que el trámite no iba a ser sencillo.​

La primera mitad del partido le resultó muy complicada al conjunto mendocino. El local, bajo la conducción técnica del “Cholo” Pablo Guiñazú, tomó el control de las acciones, manejó la pelota y generó las mejores ocasiones de gol frente al arco cruzado.

A Maipú le costaba demasiado asociarse en el mediocampo y no lograba encontrar los caminos para hilvanar juego. ​

En el complemento, la historia cambió levemente. El equipo de Echeverría se animó un poco más, adelantó sus líneas y emparejó el desarrollo del juego.

Sin embargo, la falta de claridad en los últimos metros le impidió romper el marcador, una ineficacia que terminaría pagando muy caro antes del pitazo final.​

​Cuando parecía que el partido se moría en un empate sin goles que le quedaba bien al trámite, llegó la fatalidad para el Botellero. A los 44 minutos del segundo tiempo, tras un centro al área mendocina, el defensor central Arón Agüero la empujó en su propio arco en un intento por despejar. Ese gol en propia puerta selló el 1 a 0 definitivo a favor de Güemes.​ Sin tiempo para reaccionar, Maipú se quedó con las manos vacías.

El gol en contra

Ahora, el plantel deberá dar vuelta la página rápidamente y enfocarse en el próximo compromiso: el domingo que viene a las 16:30, cuando reciba a Tristán Suárez en el Omar Higinio Sperdutti.