El presidente Javier Milei y el ministro de Economía, Luis Caputo, encabezaron este miércoles un encuentro con el titular del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Ilan Goldfajn, en la Casa Rosada. Fue la primera reunión del equipo económico luego de la derrota electoral en la provincia de Buenos Aires, en la que también participaron el jefe de Gabinete, Guillermo Francos; el secretario de Finanzas, Pablo Quirno; el jefe para el Cono Sur del BID, Morgan Doyle, y la asesora Amanda Glassman.
La agenda giró en torno al plan económico, la integración regional y el rol del sector privado. “Excelente encuentro con el presidente Milei, el ministro Caputo y el secretario Quirno en la Casa Rosada. Conversamos sobre la agenda de reformas económicas, el impulso al sector privado, la agenda de seguridad, y la integración del país en la región y el mundo”, expresó Goldfajn en su cuenta de X.
El Presidente Javier Milei y el Ministro de Economía, Luis Caputo, recibieron al Presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Ilan Goldfajn, y a autoridades de la institución, en la Casa Rosada.
— Oficina del Presidente (@OPRArgentina) September 8, 2025
De la reunión también participaron el Jefe de Gabinete, Guillermo… pic.twitter.com/FkhUqf6niR
El BID aprobó a mitad de año un plan de financiamiento de tres años por USD 10.000 millones para Argentina, de los cuales USD 3.000 millones se desembolsarán durante 2025.
Los fondos se destinarán a tres ejes: reformas fiscales y tributarias, medidas para liberalizar la economía y programas para acelerar la reducción de la pobreza. Sin embargo, el organismo advirtió sobre la fragilidad de las reservas internacionales, la persistencia de una elevada pobreza infantil y los riesgos políticos para aprobar reformas en el Congreso.
En un comunicado reciente, el BID anticipó que asistirá al Gobierno en el objetivo de sostenibilidad fiscal, con un enfoque en mejorar la eficiencia del sistema tributario y reducir la dependencia de impuestos “distorsivos”. También alertó sobre la posibilidad de “fatiga social” frente a nuevas medidas de ajuste y sobre la vulnerabilidad del país frente a shocks externos.
El calendario financiero añade presión: en lo que resta de septiembre, la Argentina deberá afrontar pagos por unos USD 700 millones a organismos internacionales, entre ellos el propio BID y el Banco Mundial. Estos vencimientos se suman al delicado escenario de reservas y limitarán el margen de maniobra del Palacio de Hacienda en el mercado cambiario.
