El presidente Javier Milei.

La Argentina “ya está en condiciones de volver al mercado de capitales”, aseguró este martes el presidente Javier Milei, al defender la política económica de su Gobierno y señalar que el proceso de ordenamiento fiscal comienza a ser reconocido por los inversores.

En una entrevista con Neura Media, el mandatario vinculó la evolución del riesgo país con la herencia recibida y el avance de las reformas estructurales que el oficialismo busca aprobar en el Congreso.

Milei sostuvo que un punto central de la estrategia es el cumplimiento de las obligaciones financieras: afirmó que la deuda “bajó en USD 50 mil millones” desde el inicio de su gestión y que esa reducción contribuyó a mejorar la percepción de solvencia. También destacó que “hay un montón de colocaciones privadas a una tasa promedio del 8,5% y a 12 años”, lo que, a su criterio, demuestra que el país ya está en condiciones de financiarse nuevamente en los mercados. Según dijo, algunas decisiones de inversión se encuentran en “compás de espera” a la luz de lo que ocurra en las próximas sesiones extraordinarias.

El Presidente remarcó que la aprobación del Presupuesto y la consolidación del déficit cero como política de Estado serán determinantes para la baja del riesgo país. En ese sentido, señaló que todas las decisiones de gasto se coordinan únicamente con el ministro de Economía, con el objetivo de resguardar el equilibrio fiscal.

En la entrevista, Milei volvió a cuestionar la mirada tradicional sobre la tasa de interés y aseguró que en la Argentina persiste “un error conceptual” desde la década del 30. Planteó que la tasa no es “el precio del dinero”, sino la relación entre bienes presentes y futuros, y que el kirchnerismo “se consumió el capital”, destruyendo expectativas y empujando las tasas implícitas a niveles “infinitos”, lo que derivó en un mayor riesgo respecto de Estados Unidos.

En cuanto al financiamiento público, el mandatario adelantó que no prevé dificultades para renovar vencimientos y que incluso podría haber “sobresuscripción” en futuras colocaciones. Vinculó esa expectativa con el paquete de reformas que el Ejecutivo enviará al Congreso —modernización laboral, reforma tributaria y cambios en el Código Penal— y sostuvo que su aprobación tendrá un impacto directo en la reducción del riesgo país.

También repasó la estrategia de saneamiento del Banco Central y afirmó que los pasivos de la entidad se redujeron a unos USD 25.000 millones tras la eliminación de las LEFIs, lo que evitó, según dijo, una expansión monetaria que habría sido “explosiva”. Sostuvo además que “la economía está muy poco monetizada”, lo que permite comprar dólares solo contra demanda genuina.

Finalmente, defendió el esquema de bandas cambiarias como herramienta para coordinar expectativas en un país donde el tipo de cambio funciona como referencia inflacionaria. Reiteró que el Gobierno combina déficit cero, orden monetario y un régimen cambiario de apertura gradual, y que —si ese camino se sostiene— la baja del riesgo país y el regreso al crédito internacional serán “una consecuencia natural”.