Durante el acto de cierre del acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea, el presidente Javier Milei protagonizó un gesto de marcada frialdad al negarse a aplaudir cuando su par paraguayo, Santiago Peña, elogió el liderazgo del presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva en el proceso de integración regional.
Mientras los mandatarios de Uruguay, Yamandú Orsi, y de Bolivia, Rodrigo Paz, acompañaron con aplausos la mención al jefe de Estado brasileño —ausente en la ceremonia—, Milei permaneció rígido y en silencio, en uno de los momentos más simbólicos de la jornada.

Como anfitrión y presidente pro tempore del Mercosur, Peña destacó el largo recorrido diplomático que desembocó en la firma del acuerdo y decidió homenajear a Lula da Silva. “No puedo dejar de mencionar aquí a un gran y querido, hoy lastimosamente ausente, sin el cual no hubiésemos llegado a este día”, expresó, antes de definirlo como uno de los “impulsores fundamentales” del entendimiento.
La actitud del presidente argentino contrastó con el clima general del auditorio y dejó en evidencia que la sintonía comercial con Europa no logró atenuar las diferencias ideológicas dentro del bloque. Milei ha calificado en reiteradas oportunidades a Lula da Silva como “socialista” y “corrupto”.
El gesto se dio además a pocas horas de un nuevo episodio de tensión bilateral, luego de que Brasil dejara de representar los intereses argentinos en Venezuela y se retirara de la custodia de la embajada en Caracas, lo que obligó al Gobierno argentino a iniciar gestiones para que Italia asuma ese rol diplomático.

