La Cámara de Diputados de la Nación se prepara para el tratamiento del DNU 70/23 presentado por Javier Milei en diciembre del año pasado. Tras su rechazo en Senadores, el Gobierno necesita sumar avales y, por eso, el presidente de la Cámara Baja, Martín Menem advirtió que “acá no hay avenida del medio, no hay lugar para tibios; cualquier decisión en contra del DNU es hacerle el juego al kirchnerismo”.

El mensaje fue directo a la oposición dialoguista que fue, según desde La Libertad Avanza, la responsable de la caída de la Ley Bases y por ese antecedente no quiere que vuelva a ocurrir lo mismo con el Decreto de Necesidad y Urgencia.

Un retroceso con el DNU sería hacerle el juego al kirchnerismo, ratificarlo sería dejarlos en el pasado. Se puede dar que esté el número para aprobar el DNU, hay más de 130, 135 diputados que creen que el contenido está bien y tienen la voluntad de ir hacia adelante”, afirmó Menem.

El revés que sufrió el Milei en la Cámara Alta fue producto de 42 votos en contra, 25 a favor y 4 abstenciones. Los votos negativos estuvieron repartidos entre Unión por la Patria y la oposición antikirchnerista, quienes sostuvieron que la medida era inconstitucional.

Esperamos en Diputados a ver cómo se mueve la política, y si van en consonancia con lo que eligió la gente. Estamos cumpliendo el mandato que nos dio la gente”, sostuvo el dirigente riojano.

Las abstenciones vinieron de sectores que el Ejecutivo considera la oposición dialoguista como es la peronista cordobesa Alejandra Vigo, esposa del ex gobernador cordobés, Juan Schiaretti, los misioneros del Frente  Renovado Carlos Arce y Sonia Rojas Decut, y el radical Maximiliano Abad.

Este último fue el único dirigente del partido centenario en abstenerse ya que Martín Lousteau junto con Pablo Blanco Edith Terenzi votaron en contra. El resto de senadores radicales lo hicieron a favor.

Siguiendo con la bancada radical, Eduardo Vischi  de Corrientes, en su discurso, resaltó que el DNU “es una herida muy complicada desde lo político, un mensaje malo para el país. Varios desconfían del pacto de Mayo y se habla de ganar tiempo. Ojalá no sea así. Necesitamos unir a los argentinos en un proyecto común. No se puede solo. Es el momento de apoyar”.

Por el lado del presidente del bloque del Frente de Todos, José Mayans, remarcó que “Este DNU hace que suban todos los servicios y cada vez bajen más los sueldos de los trabajadores argentinos. Por derogar 82 leyes, reformar 300, modificar códigos de fondo, nuestro bloque va a votar en contra y pedimos de manera inmediata que -el Presidente- envíe los proyectos sobre estos títulos. Que deje de escracharnos, insultarnos y tenga respeto por el Poder Legislativo”.

Fiel a su estilo, el dirigente y presidente de la bancada del PRO, Luis Juez apuntó contra aquellos que votaron en contra del documento presidencial.

Ahora nos agarró un apego al republicanismo. Somos gendarmes de la Constitución. Hoy aparece un señor con discurso horrible, pero la gente lo votó masivamente. Hizo lo que dijo que iba a hacer y ahora somos rigurosos examinadores de la Constitución. Yo no tengo nada que ver con este gobierno, pero la gente se expresó”, enfatizó el dirigente cordobés.

Por el lado de la esposa del exgobernador del peronismo disidente Juan Schiaretti, confesó que se encontraba “dispuesta a debatir”, como el “desarrollo de economías regionales; el tratamiento de leyes laborales y previsionales, que son desafíos importantes; el sistema de salud y, fundamentalmente, las reformas del Estado”.

Pero Vigo terminó rechazó el DNU porque era votar  “a libro cerrado” los 16 capítulos del mega DNU y solicitó la abstención.