Los mandatarios provinciales de JxC.

La famosa frase de “no hay plata” de Javier Milei parece que llegó a los oídos de distintos gobernadores que ya pusieron en práctica su propio “plan Motosierra” y llevaron adelante una serie de recortes presupuestarios.

Aquellas provincias que cambiaron de color político fueron las primeras en pasar la “tijera” en su pauta de gastos. De manera, los gobernadores entrantes decidieron arrancar su mandato mostrando el estado en el que asumían el gobierno y exponiendo a sus antecesores.

Un dato a tener en cuenta es que uno de los principales motivos del ajuste que hicieron los mandatarios provinciales se deben a las medidas anunciadas por el ministro de Economía, Luis Caputo, en el que anticipó una reducción al mínimo” de las transferencias discrecionales a las provincias y el freno de la obra pública.

A estas medidas hay que sumarle la pérdida de recaudación por aumento del mínimo no imponible de Ganancias y la devolución del IVA. Este martes, se llevará a cabo el primer encuentro entre todos los gobernadores y Milei, en el que abordarán principalmente temas relacionados con el financiamiento de las provincias.

El ajuste de las provincias

Marcelo Orrego, gobernador de San Juan, anunció la reducción del 30% de los cargos políticos y la baja de los empleados que ingresaron al Estado en los últimos seis meses. El integrante de la liga de gobernadores de Juntos por el Cambio en su discurso de asunción apuntó a un “compromiso con la austeridad” en el que adelantó una revisión en los contratos y designaciones estatales.

Claudio Poggi, verdugo de Alberto Rodríguez Saá, no se guardó nada y en su asunción confesó que San Luis se encuentra en una “situación crítica“, al punto que pagará los sueldos de diciembre y enero en dos cuotas. La transición entre ambos mandatarios no fue para nada tranquila, en el medio, el actual gobernador decidió echar a la rectora de la Universidad de La Punta y dio de bajas todas sus designaciones.

Otro de los integrantes de la liga de gobernadores de JxC es Rogelio Frigerio, el gobernador de Entre Ríos eliminó el 50% de los cargos políticos y creó un Registro de Contratistas de Obras Públicas. El dirigente del PRO confesó: “Nuestra provincia está estancada hace demasiados años como para que haya funcionarios que se den el lujo de despilfarrar el dinero de todos”.

El chubutense, Ignacio Torres, se puso en la misma línea de Milei y declaró que “Austeridad no es gastar menos, es gastar bien” y mediante un decreto dio de baja designaciones irregulares de los últimos seis meses. Además, llevará a cabo diferentes auditorias durante el 2024.

En Santa Fe, Maximiliano Pullaro al igual que su correligionario Alfredo Cornejo, decidió reducir los ministerios, pasando de 13 a 11. El gobernador santafesino iba a presentar una serie de medidas en él apuntaba a una fuerte reducción del gasto público, pero debido a las amenazas recibidas por grupos narcos, el mandatario decidió suspenderlas.

Otro radical que recortó su presupuesto es Leandro Zdero. El chaqueño reveló que recibió “un gobierno en ruinas” por parte de Jorge Capitanich. El flamante gobernador decidió suspender todas las recategorizaciones de los últimos seis meses y dio de baja a más de 5.000 líneas telefónicas.

El cordobés, Martín Llaryora, aplicó un fuerte ajuste en la provincia mediterránea, reduciendo los ministerios de 21 a 14. A su vez, se bajó un 25% su sueldo y el de su vicegobernadora, un 15% para ministros y legisladores; y un 10% para la planta política. Por otro lado, congeló los ingresos de nuevos empleados estatales.  

En la Patagonia, Claudio Vidal, no le tembló el pulso y puso en venta el 80% de los vehículos oficiales, como también una residencia del gobierno de Santa Cruz. También, suspendió las líneas telefónicas de sus funcionarios. Por el lado del neuquino, Rolando Figueroa, derogó las jubilaciones de privilegios, suspendió los alquileres de autos y recortó en un 50% los cargos de planta política.

Economistas advierten sobre la viabilidad social del ajuste

Economistas de distintas tendencias coincidieron en que la corrección de precios relativos y la intención de eliminar el déficit fiscal van en el sendero correcto, pero advirtieron sobre la viabilidad política y social del ajuste en marcha, que generará más inflación…

Gobernadores peronistas también ajustaron

Osvaldo Jaldo, gobernador de Tucumán, anunció un recorte del presupuesto del 13%, lo que significa cerca de 220 mil millones de pesos. Entre sus medidas se encuentra la baja de designaciones de los últimos dos meses del mandato de Juan Manzur, la eliminación de 10 secretarías, 21 subsecretarías y nueve direcciones.

El catamarqueño, Raul Jalil, adelantó que en su segundo mandato como gobernador de Catamarca reducirá la planta política del Poder Ejecutivo en un 20%.

Por otro lado, el radical devenido en peronista, Gerardo Zamora, declaró la “emergencia económica” en Santiago del Estero y anunció la aplicación de medidas restrictivas y de control del gasto público” durante seis meses, como el congelamiento de las partidas presupuestarias para gastos de promoción o difusión oficial.

Mientras que Axel Kicillof está a la espera a las variables proyectadas que presentará el gobierno de Milei. Mientras tanto, especula que hacer en su segundo mandato al frente de la gobernación de Buenos Aires y todavía no envía al Poder Legislativo bonaerense el proyecto del presupuesto provincial 2024.

 “Pese a todas las dificultades, los bonaerenses evaluaron que lo que falta en materia de vivienda, educación, salud e infraestructura no se consigue ni con motosierra ni ajuste”, advirtió en su asunción.