El ministro de Desarrollo bonaerense, Andrés “Cuervo” Larroque cargó duro contra el presidente Alberto Fernández y calificó su gestión como “una pérdida de tiempo y un desperdicio de poder”.
“Esto tiene que ver con el propio posicionamiento político que generó el Presidente. Creo que hubo una pérdida de tiempo, y un desperdicio de poder también lamentablemente”, señaló el secretario general de La Cámpora en una entrevista que le realizó Carlos Pagni.
Además, Larroque señaló: “No hubo una utilización correcta de esa capacidad electoral que se generó en su momento, inclusive que el Presidente revalidó en el momento de la pandemia”. Aunque aclaró: “Seguramente en distintas áreas debe haber políticas para reivindicar. Pero el balance general marca una distancia respecto a la expectativa inicial, comprendiendo que hubo una pandemia y una guerra”.
“El poder hay que ejercerlo y quizás hay una concepción equivocada respecto a cómo administrarlo. Y eso generó debilidad política. Para enfrentar a las características del poder económico en Argentina, en una situación tan compleja a nivel internacional, fue un desperdicio que hoy se verifica en la pérdida de poder del Estado en general”, aseguró el dirigente camporista.
Asimismo, apuntó contra el círculo más cercano del jefe de Estado: “Hay entornos que están pensando en cómo negociar el ‘tiempo después’, en cómo quedarse una parcela de poder y quizás abonan esta idea. La responsabilidad es del Presidente, después uno elige a quién quiere escuchar y a veces se sirve de esos entornos. Pero uno se da cuenta quién le trae pescado podrido o quién adula simplemente para sacar una tajada de poder para administrar”.
Según analizo Larroque, tras la derrota de las primarias del 2019, “se empezó a deteriorar” la relación entre Alberto Fernández y Cristina Kirchner. Sin embargo, opinó que la situación interna “se agravó con la imagen de popularidad de la pandemia” de Alberto Fernández, lo que le generó “la idea de que se podía prescindir de Cristina”.
“Eso intoxicó todo el ambiente y descompaginó la caracterización de la realidad. Obviar a Cristina es una torpeza y es imposible, obviamente. A raíz de eso, nunca se pudo encarrilar el proceso”, cerró.
Con información de La Nación
