Después de más de dos décadas de negociaciones, el acuerdo comercial entre la Unión Europea y el Mercosur comenzará a aplicarse de manera provisional desde el 1 de mayo. Así lo confirmó la Comisión Europea, que destacó que esta etapa permitirá avanzar en la apertura comercial mientras se completa el proceso legal definitivo.

La implementación parcial regirá para aquellos países que hayan finalizado sus procedimientos internos de aprobación y lo hayan comunicado oficialmente antes de fin de marzo, una condición que ya cumplieron varias naciones del bloque sudamericano.

Qué implica

El inicio de esta etapa supone un paso clave para el comercio internacional. Según detallaron desde la Comisión Europea, uno de los principales efectos será la eliminación inmediata de algunos aranceles, lo que facilitará el intercambio de bienes entre Europa y América del Sur.

En términos concretos, el acuerdo permitirá a Europa ampliar sus exportaciones de productos industriales como automóviles, maquinaria y bebidas. Por su parte, los países del Mercosur tendrán mayores oportunidades para colocar productos agroindustriales como carne, aves, azúcar, arroz, miel y soja en el mercado europeo.

Los países y la implementación

Dentro del Mercosur, países como Argentina, Brasil y Uruguay ya completaron los pasos necesarios para adherir a esta fase provisional. En tanto, Paraguay también avanzó en la ratificación y se espera que formalice su notificación en el corto plazo.

Este avance conjunto resultó clave para que el acuerdo comenzara a desplegar sus efectos comerciales en la región.

Impacto en la economía

Para la Argentina, la entrada en vigencia del acuerdo representa una oportunidad estratégica para ampliar mercados y potenciar exportaciones. La Unión Europea ya figura entre los principales destinos de los productos nacionales, especialmente en sectores como el agroindustrial, energético y minero.

El tratado prevé que el bloque europeo libere cerca del 92% de sus importaciones provenientes del Mercosur, mientras que el resto contará con esquemas preferenciales. A cambio, los países sudamericanos reducirán gradualmente los aranceles a productos europeos.

Además del comercio, otro de los puntos clave es la inversión. Europa es uno de los mayores inversores en la Argentina, y la previsibilidad que aporta este tipo de acuerdos podría traducirse en una mayor llegada de capitales orientados a proyectos productivos e infraestructura.