Las filtraciones de conversaciones por servicios de mensajería que han involucrado a funcionarios porteños, jueces federales y empresarios hicieron que legisladores de Juntos por el Cambio presentaran un pedido de informes a la Agencia Federal de Investigaciones porque sospechan de que en ese organismo se realiza espionaje ilegal. El titular de la casa de los espías argentinos, Agustín Rossi, desmintió que en ese ámbito estuviera trabajando el general retirado César Milani.
A principios de diciembre, un grupo de legisladores de JxC integrado entre otros por el diputado Cristian Ritondo (PRO) y el senador mendocino Alfredo Cornejo (UCR) presentaron el escrito a la Comisión Bicameral de Fiscalización de Organismos y Actividades de Inteligencia, que preside el kirchnerista Leopoldo Moreau.
La interrogante de la oposición hacía foco en una supuesta mesa de inteligencia ilegal que estaría encabezada por Milani y por otro militar retirado, el coronel Marcelo Granitto, cuyo objetivo sería obtener información de militares en actividad o jubilados. Por ende, le reclamaron a Rossi que de explicaciones sobre las operaciones que han ejecutado y las que se encuentran en ejecución.
Pero además se concentraron en un apartado particular: si esa área “militar” tenía contacto con empresas de telefonía para obtener datos de los clientes de las mismas firmas, lo que permitiría obtener registros de llamadas y mensajes de servicios de mensajería como WhatsApp.
La sospecha surge a partir de la filtración de las conversaciones del ministro de Seguridad y Justicia de la Ciudad de Buenos Aires, Marcelo D´Alessandro, cuyo viaje a la Patagonia -a la estancia del magnate Joe Lewis en Lago Escondido- junto a jueces federales desató un nuevo escándalo en materia de espionaje ilegal. Posteriormente, hubo una nueva filtración donde el mismo ministro de Horacio Rodríguez Larreta mantenía conversaciones con empresarios, funcionarios judiciales de la Corte Suprema y hasta con la ex titular de la AFI en la gestión macrista, Silvia Majdalani.
Por su parte, Rossi rechazó la posibilidad de que exista una presunta “mesa militar” en el organismo de inteligencia del Estado y sostuvo que ni Milani ni Granitto trabajan en el área.
“Es una falacia absoluta, no existe ningún tipo de mesa y a Milani no lo veo desde que renunció en 2015”, sostuvo el ex ministro de Defensa en una entrevista en Futurock.
“Para que quede claro, aluden al coronel Granitto, ¿no? Milani me pidió que lo ascendiera a general y yo lo denegué. Así que Milani, por sus atribuciones propias, sin necesidad de pasar por el Congreso, lo ascendió a coronel mayor. ¿Queda claro? Granitto no trabaja conmigo en la AFI, ni para mí, sino que fue convocado después de su retiro desde el Ejército”, replicó Rossi, en torno a las sospechas de los legisladores opositores.
No contentos con la respuesta oficial, ahora los legisladores opositores preparan un nuevo pedido de informes, ya que al menos Rossi admitió que dos personas nombradas en el primer reclamo por escrito sí trabajan en la AFI. Uno de ellos es Roberto Adrián Román, ex Director Nacional de Inteligencia Estratégica Militar, que actualmente es Secretario de Planificación de Inteligencia Nacional. Para JxC, ambos tienen vínculos con Milani.
El nuevo pedido apunta a que Rossi aclare si Milani y Granitto ingresaron a las dependencias de la AFI, a las de fuerza de seguridad federales y el Ministerio de Seguridad de la Nación, cuándo y por qué motivos.
Con información de La Nación y Clarín.
