La ola libertaria también alcanzó a la provincia de Córdoba, donde La Libertad Avanza (LLA) se impuso en las elecciones legislativas de este domingo, confirmando su crecimiento en uno de los distritos más estratégicos del país, que representa casi el 9% del padrón nacional.
Al igual que ocurrió en Buenos Aires, el resultado se convirtió en un duro golpe para el exgobernador Juan Schiaretti, figura central de Provincias Unidas, quien buscaba proyectarse como líder nacional hacia 2027. A pesar de haber sumado bancas, el espacio provincialista no logró contener el avance libertario, que obtuvo cinco de las nueve bancas en disputa.
El candidato de LLA, Gonzalo Roca, un abogado de perfil bajo y origen radical, se alzó con la victoria gracias a un total de 821.546 votos. Por su parte, Schiaretti, quien encabezó la nómina que responde a la liga de mandatarios provinciales, cosechó 549.521.
Roca fue acompañado por Laura Soldano, Marcos Patiño Brizuela, Laura Rodríguez Machado y Enrique Lluch, quienes también ingresarán al Congreso.
El Gobierno nacional apostó fuerte por Córdoba: el presidente Javier Milei visitó la provincia en dos oportunidades durante la campaña, y también lo hicieron los ministros Luis Caputo y Patricia Bullrich, en una estrategia destinada a consolidar la presencia libertaria en un territorio históricamente refractario al kirchnerismo.
Por Provincias Unidas, asumirán Schiaretti, Carolina Basualdo y Miguel Siciliano, mientras que la novena banca será para Natalia de la Sota, referente de Fuerza Patria, quien logró retener su escaño tras escindirse del peronismo local con su partido Defendamos Córdoba y una cosecha de 169.879 votos.
Sin lugar a dudas, el resultado impacta en la alianza de gobernadores que Schiaretti impulsó junto a Martín Llaryora (Córdoba), Claudio Vidal (Santa Cruz), Ignacio Torres (Chubut), Maximiliano Pullaro (Santa Fe), Carlos Sadir (Jujuy) y Gustavo Valdés (Corrientes), cuyo objetivo era consolidar un espacio alternativo entre el mileísmo y el kirchnerismo.
El gobernador Llaryora reconoció la dificultad del escenario político tras votar al mediodía: “Es muy difícil ganarle al mileísmo y al kirchnerismo juntos”, afirmó. El peronismo cordobés, que gobierna la provincia desde 1999, no gana una elección de medio término desde hace 12 años, y esta vez tampoco logró revertir la tendencia.
