El presidente Alberto Fernández volvió a referirse las retenciones, aunque la semana pasada ya había destado contradicciones internas en el Gobierno con ministros que salieron a desmentirlo. Ahora, apuntó a la oposición en el debate por la inflación.

“Yo creo que tenemos desacoplar los precios internos de los externos y para eso las retenciones son un instrumento idóneo. Y para eso necesito una ley”, aseguró sobre el principal problema de su gestión.

“Si me dicen (desde la oposición) que están dispuestos a debatir, yo mando el proyecto mañana” al Congreso para que se trate, porque, aclaró, “no puedo hacerlo por un DNU, porque está prohibido para cuestiones impositivas, electorales, penales”, dijo.

Además, ratificó su evaluación acerca de que “la Argentina tiene una cantidad importante de puntos de inflación importada”.

Al ser consultado sobre la posibilidad de dar el debate parlamentario de todos modos, aún a sabiendas de un rechazo opositor, el Presidente dijo que “las derrotas épicas” no lo convencen.

Pero de igual modo negó que haya diferencias con su ministro de Agricultura, Julián Domínguez, que el viernes aseguró que no hay proyecto para enviar al Congreso, luego del discurso de Fernández en el acto organizado por la Uocra.

“Julián Domínguez dice que no vamos a mandar ninguna ley y claro; ¿para qué la voy a mandar si no va a salir?”, consideró.

Fernández ratificó su evaluación acerca de que “tenemos una cantidad importante de puntos de inflación importada, a causa de la demanda de alimentos que genera la guerra europea”, pero dijo que también “hay un problema de solidaridad por parte de muchos sectores poderosos” de la Argentina.

Para graficar este panorama, manifestó que “hace ocho años no se exportaba carne a China, y hoy no para de demandar carne vacuna” y frente a esta situación “los exportadores quieren cobrarnos el kilo de carne igual que al precio de exportación”.

Fernández recordó que “las retenciones son derechos a la exportación y la Argentina los tuvo siempre, pero después de la crisis de 2008 se convirtió en un tema tabú del que no se puede hablar”.

“Yo propongo dar el debate de las retenciones, pero hagámoslo público. Ellos ya dijeron que no lo van a aceptar. Hay que dar los debates de cara a la gente”, definió el jefe de Estado.