El Gobierno de Javier Milei oficializó la privatización total de la empresa estatal Belgrano Cargas y Logística S.A. mediante el Decreto 67/2025, publicado este lunes en el Boletín Oficial. La medida establece un esquema de desintegración de la compañía a través de remates públicos y concesiones privadas.

Según el decreto, el proceso contempla la venta del material rodante mediante subastas, cuyos ingresos serán destinados a un fideicomiso para obras ferroviarias. En paralelo, las vías y los inmuebles aledaños serán otorgados bajo concesión de obra pública a través de licitaciones nacionales e internacionales.

También se prevé la concesión de los talleres ferroviarios, asegurando su continuidad operativa en manos privadas. Una vez finalizadas estas transacciones, la empresa será disuelta y liquidada, marcando el fin de su gestión estatal.

La implementación del proceso estará a cargo del Ministerio de Economía, con el apoyo de la Agencia de Transformación de Empresas Públicas.

A diferencia de privatizaciones previas, el decreto no contempla preferencias para empleados ni un programa de propiedad participada.

Se trata de la segunda privatización de la era Javier Milei, ya que IMPSA inició anteriormente su proceso de venta.

El vocero presidencial, Manuel Adorni, había anticipado la medida el fin de semana a través de su cuenta en la red social X. “El Estado dejará de ser operador de los servicios ferroviarios de carga y de toda su infraestructura: material rodante, vías, talleres e inmuebles”, detalló.

La empresa es una de las ocho estatales incluidas en el plan de privatización impulsado tras la aprobación de la Ley Bases, aunque algunas compañías quedaron excluidas tras negociaciones con sectores aliados y opositores.

El Gobierno fundamentó la decisión en la falta de eficiencia de la empresa y en su dependencia del financiamiento estatal. Según datos oficiales, en 2024 Belgrano Cargas requirió 112 millones de dólares en subsidios para operar, mientras que la distancia media de transporte de carga se mantiene en 500 kilómetros, la misma de hace medio siglo.

El esquema de privatización prevé la fragmentación de las tres líneas ferroviarias de la compañía en siete concesiones: una para la vía con cobro de peaje, dos para locomotoras, dos para vagones y dos para talleres.

Además, se implementará un sistema de “infraestructura de acceso abierto“, obligando a los concesionarios a permitir el uso de las vías a cualquier operador de carga, con el objetivo de evitar monopolios.

Belgrano Cargas y Logística S.A. fue creada en 2013 durante la gestión de Cristina Fernández de Kirchner para agrupar las líneas Belgrano, San Martín y Urquiza, esenciales para el transporte de granos con destino a la exportación. Con la publicación del decreto, la empresa se encamina a ser la primera privatización ferroviaria de la gestión Milei, en línea con su política de reducción del aparato estatal.