El gobernador de Chubut, Ignacio Torres, calificó el avance de los incendios forestales en la región cordillerana como una de las emergencias ambientales más graves que recuerda la provincia y aseguró que el frente de fuego mantiene en vilo a localidades enteras. “Hoy estamos todos, espalda con espalda, para defender la localidad de El Hoyo”, afirmó este sábado, al describir el trabajo contrarreloj de brigadistas, voluntarios y vecinos.

El incendio se inició el 5 de enero en las inmediaciones de Puerto Patriada y el lago Epuyén, y en apenas 48 horas avanzó hasta las puertas de Epuyén y El Hoyo, impulsado por la sequedad del bosque andino-patagónico. El saldo provisorio incluye más de 3.000 personas evacuadas, al menos diez viviendas destruidas y cortes intermitentes sobre la Ruta Nacional 40, eje clave para la región.

Torres contextualizó la magnitud del fenómeno al señalar que Chubut atraviesa la peor sequía desde 1965. “Todos los años hay incendios, pero ahora cualquier foco tiene un crecimiento exponencial muy difícil de controlar”, explicó. A ese escenario se suman ráfagas de viento de hasta 70 km/h, que complican las tareas aéreas y terrestres y elevan el riesgo de nuevos focos.

El mandatario provincial diferenció el origen de los incendios activos: mientras que en el Parque Nacional Los Alerces el fuego se habría iniciado por la caída de un rayo, en El Hoyo y Puerto Patriada aseguró que fue intencional. “La fiscalía encontró acelerante, concretamente combustible, y se está trabajando con seriedad en la investigación”, sostuvo, y advirtió que se trata de bosque nativo que tarda miles de años en recuperarse.

En ese marco, Torres reclamó penas más severas para quienes provocan incendios. “No puede quedar en la nada. Esto es un ecocidio”, afirmó, y recordó que la provincia ofrece una recompensa de 50 millones de pesos para quienes aporten información. También anticipó una reunión con el Ministerio de Seguridad y la Fiscalía para comunicar avances de la investigación.

El operativo desplegado incluye más de 300 brigadistas y voluntarios, medios aéreos de distintas provincias y apoyo internacional, con aeronaves de gran porte como el Boeing 737 Fireliner, capaz de descargar 15.000 litros por vuelo. Además, destacó el rol de radioaficionados, intendentes, prestadores turísticos y vecinos para sostener la logística en zonas aisladas.

Finalmente, el gobernador cuestionó la reducción de partidas nacionales para el combate del fuego y confirmó que Chubut impulsa, junto a sus legisladores, una reforma penal para tipificar el delito de ecocidio con penas acordes al daño ambiental causado, al tiempo que se avanza en prevención, tecnología satelital y coordinación regional con Río Negro y Neuquén.