En un contexto económico sensible y luego de la implementación del nuevo esquema cambiario, el Gobierno nacional reforzó su vigilancia sobre los precios, en particular en el sector automotor. Como resultado, dos de las principales automotrices del país, Ford y Toyota, resolvieron no aumentar significativamente los valores de sus vehículos en mayo.

La medida fue interpretada como una respuesta directa a las advertencias del ministro de Economía, Luis Caputo, quien se mostró particularmente activo en redes sociales ante eventuales aumentos fuera de línea con la inflación.

Toyota, la automotriz líder en ventas durante el primer cuatrimestre del año con más de 34.800 unidades patentadas, actualizó su lista de precios con un ajuste promedio del 1,4%, muy por debajo del 3,7% registrado por la inflación en marzo. Ford, por su parte —que se ubica quinta en el ranking de ventas con unas 16.000 unidades— optó por mantener sin cambios su lista de abril.

La reacción del Gobierno comenzó el miércoles pasado, cuando el titular del Palacio de Hacienda apuntó directamente a la automotriz Stellantis, que agrupa a marcas como Fiat, Peugeot y Citroën. La reacción del ministro Caputo fue disparada como consecuencia de la circulación de versiones que apuntaban a una suba del 3,5% en sus precios desde el 1° de mayo.

“No creo que sea así. Si fuera cierto, sería un cambio en la relación de confianza construida con esta industria. Si se rompe esa confianza, usaremos nuestras herramientas para defender a los consumidores”, sostuvo públicamente el funcionario en la red social X.

Desde Stellantis salieron rápidamente a enfriar la situación. El director comercial, Pablo García Leyenda, aseguró al diario Clarín que la lista de mayo aún no estaba cerrada y que su política habitual es esperar el cierre del mes anterior para definir nuevos valores.

Por su parte, Ford emitió un comunicado en el que oficializó la decisión de no modificar sus precios. Su presidente para Sudamérica, Martín Galdeano, sostuvo: “Creemos que no es momento de tomar decisiones apresuradas. La salida del cepo y la baja de impuestos en curso van en la dirección correcta hacia la normalización de la economía”.

Poco después, Caputo compartió en sus redes el comunicado con una afirmación tajante: “Ford sin suba alguna para sus precios de mayo”.

El jueves, Toyota fue la segunda gran terminal en comunicar su decisión: si bien actualizó precios, lo hizo por debajo de la inflación y sin trasladar el impacto de la devaluación reciente que encareció los costos en pesos.

Desde el Ministerio de Economía destacaron que el sector automotor ya se vio beneficiado en los últimos meses con una serie de medidas como la eliminación del impuesto PAIS, la baja en los impuestos internos, y la simplificación de importaciones para autopartes, todo con el objetivo de estimular la producción local y contener los precios al consumidor.