En el Gobierno hay preocupación por la continuidad del escándalo por el festejo del cumpleaños de la primera dama Fabiola Yáñez el 14 de julio del año pasado, durante el aislamiento obligatorio. Si bien en la Casa Rosada quieren dejar atrás el tema e impulsan una contraofensiva discursiva mientras intentan enfocarse en la campaña, la principal inquietud es que se filtren nuevas imágenes de encuentros sociales en la Quinta de Olivos.
En el Frente de Todos son conscientes de que Juntos por el Cambio buscará que el asunto se mantenga candente. En este marco se inscribe el pedido de juicio político contra el jefe de Estado impulsado por Mario Negri (UCR) y Cristian Ritondo (Pro).
A Fernández lo acusan incurrir en mal desempeño y eventuales delitos en el ejercicio de sus funciones. Si bien la iniciativa tiene carácter testimonial porque la oposición no cuenta con los dos tercios de los votos en el Congreso para avanzar en un enjuiciamiento al Presidente, con ella pretenden incomodar al oficialismo en plena campaña electoral.
La mirada es distinta respecto de la causa judicial, cuya investigación está en manos del fiscal Ramiro González, que acumpula denuncias y pedidos de prueba.
Fernández intenta llevar calma y le jura a su círculo íntimo que no habrá nuevas imágenes escandalosas como las que se filtraron por la celebración del cumpleaños de Yáñez. Pero no todos le creen. Incluso hay muchos funcionarios molestos con el Presidente.
