Este lunes debuta en la Argentina un nuevo mecanismo para evitar el crecimiento de la base monetaria, y en el mejor de los casos reducirla, en un movimiento de intervención en el mercado de divisas con el objetivo de reducir la brecha cambiaria entre las cotizaciones oficiales y paralelas del dólar.

Este movimiento apunta a los dólares que el Banco Central compre en el mercado cambiario: la cantidad de pesos necesarios para realizar la transacción será absorbida por el Tesoro, vendiendo dólares en el mercado del Contado Con Liquidación (CCL).

“A partir de ahora la cantidad de dinero queda igual o se reduce (si el Banco Central vendiera dólares en el Mulc). Es decir, si el BCRA comprara dólares en el Mulc, la emisión de pesos equivalente será esterilizada con la venta de dólares equivalentes en el mercado de contado con liquidación (CCL)”, anticipó el ministro de Economía, Luis Caputo. Y agregó en su cuenta de X: “En la medida que el BCRA inyecte pesos por compra de dólares en el Mulc, efectivamente venderá dólares en el CCL para esterilizar esos pesos. Es decir, la cantidad de pesos ya no crecerá más. Solo se achicará, ya que tenemos superávit”.

En este sentido, Caputo profundizó su postura, y explicó que “el peso será una moneda escasa y demandada” producto de que “los impuestos se seguirán pagando en pesos”.

Las principales dudas de esta propuesta se dan en torno a la posible dificultad de acumular reservas en el Banco Central, a cambio de bajar los dólares paralelos y sostener una inflación por debajo del 4%.

“Si el objetivo de acumulación de reservas pierde prioridad y además BCRA va a vender en la brecha, el mercado de bonos no lo tomará bien”, indicaron desde la city porteña, alertando sobre una posible suba del riesgo país y caída de los bonos en dólares.