Pedro Sanchez y Javier Milei.

A través un escueto comunicado, el Gobierno de España “rechazó rotundamente” la carta que la Oficina del presidente Javier Milei dio a conocer como respuesta a las declaraciones del ministro de Transporte ibérico, Oscar Puente, quien dijo que el presidente argentino, durante la campaña electoral, consumió “sustancias”. 

Sin embargo, en el escrito, no se hizo ninguna referencia a ese agravio del funcionario que inició el conflicto.

“​El Gobierno de España rechaza rotundamente los términos infundados del comunicado emitido por la Oficina del Presidente de la República Argentina,​ que no se corresponden con las relaciones de dos países y pueblos hermanos”, señala el comunicado que la Cancillería española subió a su web la mañana de este sábado.

Horas antes,  el gobierno de Javier Milei destacó que la gestión de Pedro Sánchez tiene problemas más importantes de los que debe ocuparse, “como las acusaciones de corrupción que caen sobre su esposa, asunto que lo llevó incluso a evaluar su renuncia”.

A su vez, el texto destaca que los pactos de Sánchez con los partidos independentistas catalanes y vascos para lograr su reelección “han puesto en peligro la unidad del Reino” y lo llevará a la disolución de España; ha puesto en riesgo a las mujeres españolas permitiendo la inmigración ilegal de quienes atentan contra su integridad física; y ha puesto en peligro a la clase media con sus políticas socialistas que solo traen pobreza y muerte”.

El inicio del conflicto

La tensión entre ambos países se generó cuando el funcionario del Gobierno español acusó a Javier Milei de “ingerir sustancias” en medio de un debate televisivo. 

“Yo he visto a Milei en una tele y yo dije, según le estaba oyendo, ‘¿Os acordáis cuando salióno sé en qué estado y previa a la ingesta o después de la ingesta de qué sustancias?’ Yo dije: ‘Es imposible que gane las elecciones’”, opinó el ministro de Transporte ibérico, Óscar Puente.