El secretario del Tesoro de los Estados Unidos, Scott Bessent, anunció este jueves una intervención en el mercado cambiario argentino: la venta de dólares con el propósito de comprar pesos, y la concreción de un acuerdo swap de USD 20.000 millones con el Banco Central de la República Argentina (BCRA).

Este movimiento marca el primer acto visible del plan de apoyo financiero que había prometido el gobierno de Donald Trump al presidente Javier Milei.

Bessent formalizó la intervención mediante un mensaje en su cuenta de X, en el que afirmó que Argentina atraviesa “un momento de grave iliquidez” y que “solo Estados Unidos puede actuar con celeridad”.

Según explicó, las ventas de dólares del Tesoro fueron canalizadas a través de bancos como Santander, que efectuaron transacciones en nombre del Departamento del Tesoro para intervenir en el mercado local. Estas transacciones no constituyen aún el swap, sino una operación puntual para aportar liquidez y comprar pesos, dado que el gobierno argentino enfrentaba drenaje de fondos para sostener el tipo de cambio en la banda sin utilizar las reservas del BCRA.

A través de su declaración, Bessent confirmó que el acuerdo de swap ya fue cerrado y que el Tesoro “está preparado para tomar medidas excepcionales de inmediato” si las condiciones lo exigen. También reafirmó que el esquema de bandas cambiarias se mantiene como herramienta esencial para apoyar el programa pactado entre Argentina y el Fondo Monetario Internacional (FMI). “Las políticas argentinas, cuando se sustentan en disciplina fiscal, se consideran sólidas”, sostuvo el funcionario.

En paralelo, Bessent reveló que mantuvo cuatro días de reuniones con el ministro Luis Caputo en Washington para coordinar el respaldo financiero, enfatizar la necesidad de reformas estructurales y explorar incentivos para la inversión bilateral.

El ministro de Economía argentino correspondió con una respuesta elogiosa en X, agradeciendo el “apoyo inquebrantable” y confirmando la próxima reunión entre Milei y Trump, prevista para el 14 de octubre, como parte del fortalecimiento de alianzas estratégicas. También anticipó un encuentro con Bessent en los márgenes de la asamblea anual del FMI.

Este respaldo estadounidense se produce en un momento crítico para Argentina, con reservas escasas, alta volatilidad cambiaria y presiones electorales por las legislativas de octubre. Que Estados Unidos compre pesos argentinos fue, según advierten, una operación “histórica” y fue bien recibida por los mercados locales.

No obstante, la intervención también genera consultas y cautela: algunos analistas recuerdan que —como señaló Bessent en otras declaraciones— esta medida no constituye una inversión directa, sino un mecanismo de crédito que debe sostenerse con reformas sustanciales.

Así, más allá del alivio inmediato, el éxito del plan dependerá de que la Argentina logre consolidar estabilidad económica, reformas estructurales y respaldo político para mantener la confianza en el tiempo.